La ciudadana mexicana Ofelia Hernández Salas, alias “Doña Lupe”, fue condenada a 11 años de prisión por su participación en una prolífica organización de contrabando que operó durante años en la frontera entre Estados Unidos y México, ligada al Cártel de Sinaloa, informó este miércoles el Departamento de Justicia estadunidense.
“Ofelia Hernández Salas, de 64 años y residente de Mexicali y sus cómplices facilitaron el ingreso de cientos de extranjeros a Estados Unidos, provenientes de numerosos países. Hernández Salas les cobraba a los extranjeros hasta decenas de miles de dólares por cruzar sin papeles la frontera entre México y Estados Unidos”, señala el comunicado.
Los extranjeros viajaban desde y a través de Bangladesh, Yemen, Pakistán, Eritrea, India, Emiratos Árabes Unidos, Uzbekistán, Rusia, Egipto, Brasil, Perú, Ecuador, Colombia, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala y México.
“El tráfico transnacional de personas a gran escala amenaza directamente nuestra seguridad nacional”, declaró el Fiscal General Adjunto A. Tysen Duva de la División Penal del Departamento de Justicia.
“Ofelia Hernández Salas y sus cómplices pusieron en peligro a nuestras comunidades a gran escala al introducir irregularmente a ciudadanos extranjeros de más de una docena de países en Estados Unidos”
“No solo impidieron que las autoridades de inmigración investigaran adecuadamente a estas personas, sino que también les robaron sus pertenencias personales a punta de pistola o cuchillo. Los cruces fronterizos ya son extremadamente peligrosos; esta acusada solo aumentó el riesgo de muerte al añadir el robo a sus actos delictivos”, añadió el texto.
Hernández Salas y sus cómplices dirigieron a los migrantes sin papeles para que cruzaran la frontera de diversas maneras. Les proporcionaron una escalera para trepar la valla fronteriza, les señalaron agujeros por donde podían pasar por debajo y les facilitaron una tabla para cruzar un arroyo. Además de trasladar a los migrantes en masa a través de la frontera, Hernández Salas y sus cómplices también les robaron dinero, teléfonos celulares y otras pertenencias, a menudo armados con pistolas y cuchillos.
“Esta investigación y enjuiciamiento ejemplifican el trabajo que se realiza a diario en el Distrito de Arizona y a través del Grupo de Trabajo Conjunto Alpha para asegurar la frontera sur de nuestra nación y proteger al pueblo estadunidense”, declaró el fiscal federal Timothy Courchaine para el Distrito de Arizona.
En marzo de 2023, Hernández Salas y su cómplice, Raúl Saucedo-Huipio, fueron arrestados en México a raíz de una solicitud de extradición de Estados Unidos y permanecieron bajo custodia federal. Saucedo-Huipio también se declaró culpable y está a la espera de su sentencia en junio de 2026.
En diciembre de 2024, Hernández Salas se declaró culpable de un cargo de conspiración para introducir a un extranjero en Estados Unidos y de tres cargos sustantivos de introducir a un extranjero en Estados Unidos con fines comerciales o de lucro personal. Está sujeta a deportación al cumplir su condena.























