El abogado chiapaneco Javier Coello Trejo falleció este domingo a los 77 años de edad, informó su familia.
Su trayectoria estuvo marcada por la polémica tanto en la política como en la abogacía.
Ocupó diversos cargos públicos. Durante el gobierno de José López Portillo fue subprocurador general de la República, etapa que le valió el mote de “el fiscal de hierro” por impulsar procesos contra secretarios de Estado y otros altos funcionarios. Años después también integró el gabinete de Carlos Salinas de Gortari como procurador federal del consumidor.
Desde su bufete, Coello Trejo y Asociados, fundado en 1984, encabezó varios asuntos mediáticos, entre ellos la representación del exdirector de Pemex, Emilio Lozoya Austin, en los casos de corrupción Odebrecht y Agronitrogenados, una relación que terminó por tensar su vínculo con el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero.
En 2022 rompió con Lozoya y anunció acciones penales en su contra por presunto fraude. También advirtió que analizaba proceder contra Gertz Manero, luego de la difusión de audios en los que presuntamente se escuchaba al titular de la FGR presionar al padre del exfuncionario para que desistiera de un amparo y cambiara de defensa.
En el sitio oficial de su despacho, la firma destaca su trayectoria en la lucha antidrogas y asegura que participó en procesos que derivaron en el encarcelamiento de mil 200 funcionarios, exfuncionarios y empresarios.
Entre sus clientes más conocidos también estuvo el exgobernador de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, a quien representó ante investigaciones de la Fiscalía General de la República por presuntos delitos de delincuencia organizada y lavado de dinero.
También asumió la defensa de Mónica García Villegas, conocida como “Miss Moni”, exdirectora y propietaria del Colegio Enrique Rébsamen, que colapsó durante el sismo de 2017.
Coello Trejo también enfrentó acusaciones públicas. Durante el juicio en Houston contra el capo Juan García Abrego, exjefe del Cártel del Golfo, en octubre de 1996, el testigo Carlos Reséndez Bertolucci declaró ante una corte federal de Estados Unidos que el narcotraficante habría entregado sobornos millonarios a autoridades mexicanas, entre ellas al entonces subprocurador Javier Coello Trejo. La defensa de García Abrego rechazó los señalamientos.
Meses después, en mayo de 1997, la entonces Procuraduría General de la República informó que mantenía abiertas investigaciones sobre Coello Trejo por presuntos vínculos con el narcotráfico. Al ser cuestionado sobre acusaciones formuladas en Colombia, el procurador Jorge Madrazo Cuéllar confirmó que había indagatorias en curso y señaló que cualquier imputación debía acreditarse conforme a derecho antes de llegar ante un juez.
Años más tarde, en 2020, Coello Trejo y su hijo, Javier Coello Zuarth, obtuvieron una suspensión provisional para evitar una posible detención derivada de una investigación por presunta alteración de pruebas en un juicio de divorcio que involucraba a un empresario. El caso también alcanzó a exfuncionarios de la extinta PGR y, aunque meses antes un juez había girado una orden de captura contra Coello Zuarth, posteriormente otro juzgador determinó que no había elementos para vincularlo a proceso.























