Ciudad De México.-El corazón de Ciudad de México latió con las canciones de Andrea Bocelli, ya que la tarde del 18 de abril el Zócalo se convirtió en el escenario de un concierto del tenor italiano, quien toca tierra azteca como parte de su gira mundial por el 30 Aniversario de “Romanza”, el primer álbum que lanzó.
El italiano compartió su escenario con la Orquesta Sinfónica de Minería, y con Los Ángeles Azules así como con Ximena Sariñana, entre otros tenores
Poco antes de las siete de la noche la plancha del Zócalo estaba abarrotada por miles de personas que asistieron para disfrutar de la voz del tenor, quien se presentó por cortesía de Banco Plata.
A las 7:20 de la noche el corazón de la Ciudad de México disfrutaba y se enamoraba con la voz de Bocelli, de quien aparecieron imágenes de su vida y sus 30 años de carrera, previo a que entonara su primera canción.
Algunos de los momentos más emotivos se presentan cuando Andrea Bocelli entonó las notas altas que solo un tenor es capaz de cantar, lo que el público agradecía, celebraba con aplausos y gritos de ánimo.
Además de varias canciones clásicas de ópera, también hubo bailes artísticos, que acompañados del coro y de la Orquesta Sinfónica de Minería cautivaron al público.
“No es fácil para mí el abandonarte… Llevándote mis sentimientos”, fue la canción que encendió el ambiente cerca de las 8:20 de la noche con la participación de Los Ángeles Azules quienes aparecieron acompañados de Ximena Sariñana.
El momento más cautivador y especial de la noche ocurrió cuando Andrea Bocelli, Los Ángeles Azules y Ximena Sariñana, compartieron el escenario: mientras la cantante entonaba el famoso clásico “Wonderful World”, que se convirtió en una cumbia, el tenor tocaba la flauta y la agrupación de Iztapalapa ponía el ritmo con su música.
El momento se volvió mágico cuando un espectáculo de fuegos artificiales multicolor salió del escenario e iluminó el cielo, completando el espectáculo haciéndolo maravilloso.
“Vivo por ella”, uno de los más grandes éxitos del italiano, también se convirtió en una cumbia que Bocelli cantó, acompañado por el ritmo y la música de Los Ángeles Azules
Otra de las canciones más aplaudidas, y de las últimas en presentarse, fue “Volaré”, la cual causó revuelo, gritos y aplausos en la multitud.
Al finalizar esa canción, himno para los amantes de la música de Bocelli, el público se puso de pie y al mismo tiempo los miles de asistentes gritaban “¡Andrea… Andrea!”.
Tras entonar la última canción, el tenor italiano se despidió del público, el cual se puso de pie, con una lluvia de aplausos, gritos y otro espectáculo de fuegos artificiales.
Finalmente, al escuchar la aclamación del público, regresó para despedirse de nuevo de los mexicanos, guiado por el director de orquesta, y recorrió el escenario para decir adiós y concluir su espectáculo.






















