Quintana Roo.- La temporada de sargazo que oficialmente iniciará a fin de mes, aunque ya hubieron recales importantes, se pronostica como la de mayor intensidad en la historia del Caribe mexicano, pues de acuerdo con el comunicado que emite el Laboratorio de Oceanografía Óptica de la Universidad del Sur de Florida y la NASA, la cantidad de la alga registrada supera el 75 por ciento de los valores históricos observados entre 2011 y 2025.
Ambos centros especializados indicaron que de acuerdo a los resultados del monitoreo satelital, este año se vislumbra como de mayor intensidad par la reproducción y recale de la macroalga en el Caribe.
De acuerdo al boletín mensual, las imágenes satelitales muestran tres grandes concentraciones de sargazo en el Atlántico Oriental, Atlántico Occidental y Caribe Occidental, es decir, se advierte que los recales en playa muy probablemente continuaron en zonas como Belice, Honduras y la costa del Caribe Mexicano, con impactos directos en destinos turísticos estratégicos como Cancún, Playa del Carmen, Tulum, Cozumel y Mahahual.
El mismo documento indica que el Golfo de México mantiene niveles bajos de sargazo, mientras que en el Caribe Oriental las cantidades se han mantenido estables, aunque elevadas respecto a los promedios históricos. Algunas islas de las Antillas Menores también han registrado incrementos, especialmente en sus costas de barlovento.
En cuanto a las proyecciones para este mes, se anticipa un aumento en la mayoría de las regiones monitoreadas. Particularmente, el Caribe Occidental —donde se localiza Quintana Roo—, que continuará registrando eventos de recale, lo que podría intensificar las labores de contención en playas del estado.
Así mismo, se indicó que el crecimiento sostenido de la macroalga entre noviembre y febrero, sumado a los niveles récord actuales, refuerza el escenario de un 2026 con alta presión ambiental y operativa para los países del Caribe.
Cabe recordar que desde los primeros días del año se empezaron a a registrar los primeros recales del alga, en varias playas del norte y sur de Quintana Roo , anticipándose por meses a su habitual llegada.























