Parece una fotografía imposible: una camioneta terminó metida entre los muros de Tohcok, una antigua ciudad maya ubicada a un costado de la carretera Campeche-Hopelchén. Lo que para el conductor fue cuestión de segundos, para el patrimonio podría representar daños sobre estructuras que han sobrevivido más de un milenio.
El valor del lugar es enorme. El INAH señala que Tohcok fue una ciudad maya que floreció hace unos 1,200 años, y que los restos visibles actualmente representan solamente una parte de un asentamiento que originalmente habría ocupado alrededor de dos kilómetros cuadrados. Incluso combina dos importantes tradiciones arquitectónicas mayas: Puuc y Chenes.
La imagen deja una comparación difícil de ignorar: esas piedras sobrevivieron siglos de lluvias, huracanes, vegetación y el paso del tiempo… pero ahora tuvieron que enfrentarse también a un automóvil. ¿Quién debería responder cuando una imprudencia termina afectando patrimonio que pertenece a generaciones enteras?






