Movimientos perfectos. Expresiones casi humanas. La gente se acercaba, las fotografiaba, las filmaba.
Y entonces alguien vio algo raro.
Una de las “robots” estaba comiendo su almuerzo entre bambalinas.
Eran dos mujeres contratadas por la empresa EX-Robot para disfrazarse de robots y darle vida a la exhibición.
Usaban pelucas, lentes de contacto para verse inexpresivas, trajes metálicos futuristas y maquillaje aplicado durante horas para eliminar cualquier rasgo humano. Se movían con pasos programados, parpadeaban lentamente, giraban la cabeza con precisión mecánica.
La ironía es perfecta.
Una conferencia sobre los avances de la robótica. Y el stand más viral de toda la feria era dos humanas fingiendo ser robots.
Pero antes de juzgar a EX-Robot hay algo que vale la pena saber.
Esto no es nuevo. En 2022, Tesla fue ampliamente criticada por contratar a un bailarín con un traje de para presentar su robot Optimus. Y en el siglo XVIII, el “Turco Mecánico” fascinó a Europa durante décadas como el primer robot que jugaba ajedrez. Adentro había un maestro del ajedrez escondido.
La humanidad lleva siglos fingiendo que las máquinas son más avanzadas de lo que son.
Y el debate en internet fue exactamente el de siempre: ¿fue un engaño o simplemente entretenimiento?
Quizás lo más revelador de todo es que en una conferencia con 169 empresas y 600 robots reales de última generación, lo que se volvió viral fue precisamente lo actuado.























