– Miedo entre prestanombres y quienes le dieron la espalda.
Para quienes pensaron que no saldría, malas noticias, el exgobernador de Quintana Roo, Roberto Borge Angulo, podría estar a punto de ya tener un pie fuera del penal.
Según informes, el político se encuentra realizando los últimos trámites legales, médicos y de seguridad para que las autoridades le coloquen un brazalete electrónico con geolocalizador y pueda iniciar su arresto domiciliario, luego de que su defensa acreditara el pago de una garantía económica de 10 millones de pesos.
Por el momento, el exmandatario aún permanece recluido en el Centro Federal de Rehabilitación Psicosocial (Ceferepsi) en Morelos, y aunque trascendió que su fecha de salida y el traslado oficial quedaron pactados para este sábado por la mañana, la logística exacta para instalar el dispositivo de monitoreo aún se maneja bajo estricto hermetismo.
Recientemente, la audiencia para este trámite sufrió un retraso de último momento debido a que la jueza del caso se retiró por un presunto conflicto de interés, por tener relación con uno de los abogados de Borge.
El cambio de medida cautelar fue posible tras ser exonerado del delito de delincuencia organizada y obtener el beneficio de la prisión domiciliaria por el cargo de lavado de dinero, un delito que no requiere prisión preventiva obligatoria.
Aunque es un hecho que Borge dejará la prisión tras permanecer varios años privado de su libertad y enfrentará sus procesos vigentes con menos cargos en su contra, todavía existe incertidumbre sobre cuál será el domicilio definitivo donde cumplirá el resguardo. Mientras algunas fuentes apuntan a una vivienda ubicada en el Estado de México o la Ciudad de México también se especula que podría ser en Cozumel o Chetumal donde se lleva a cabo parte de su proceso judicial.








