Al convertirse en un problema de salud pública, la Dirección Estatal de Tránsito, en coordinación con los ayuntamientos, mantiene un operativo permanente para retirar de la vía pública los vehículos abandonados, conocidos popularmente como “autos maceta”.
Hasta el momento, se han retirado 492 unidades, informó el director estatal de Tránsito, Efraín García Chávez.

El funcionario explicó que estos vehículos representan un riesgo para la población, ya que favorecen la proliferación de fauna nociva, generan condiciones propicias para la transmisión de enfermedades por vector y, en algunos casos, son utilizados como escondites o puntos de reunión para la delincuencia.
Ante esta situación, exhortó a los propietarios de unidades abandonadas a retirarlas de la vía pública para evitar sanciones económicas o el aseguramiento del vehículo.
“Hemos estado trabajando cuando la gente nos informa sobre algún vehículo abandonado o a través de reportes al 911, porque generan fauna nociva, riesgo de enfermedades y también pueden convertirse en espacios para la delincuencia. Seguimos el precepto de la Presidenta de trabajar por una ciudad segura y continuaremos con estas acciones”, señaló.
García Chávez precisó que los llamados “vehículos maceta” son trasladados a tiraderos cuando se encuentran en estado de abandono total. En caso de que las unidades aún sean recuperables, son enviadas al corralón, donde sus propietarios deberán cubrir los costos del servicio de grúa, las multas correspondientes y los demás cargos aplicables para su recuperación






