Santa Cruz. El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció anoche la eliminación de 100 por ciento del subsidio al diésel en el país que de ahora en adelante, se comercializará a precio internacional, con la finalidad de garantizar el abastecimiento interno.
“Desde hoy el diésel costará lo mismo que nos cuesta en el extranjero (…) El precio será el mismo para todos, este precio fluctuará de acuerdo al precio internacional, es decir que si la próxima semana el precio disminuye a nivel internacional, porque se terminan las guerras y bajan los precios, los precios bajarán”, afirmó Paz en un mensaje transmitido a la nación por la cadena Bolivia TV.
El subsidio a los carburantes tiene un costo anual de aproximadamente dos mil 600 millones de dólares, una cifra que las autoridades consideran insostenible para las arcas del Estado.
Paz argumentó que los fondos que se ahorrarán irán a obras de infraestructura educativa y se pagará un bono denominado “Pepe 2” a más de 2.9 millones de bolivianos.
“¿Subvención o futuro? ¿O seguimos gastando recursos en aquello que no produce o esos recursos que hemos logrado obtener, que son entre cinco mil a siete mil millones de dólares de créditos externos, va para la producción y las familias bolivianas?”, expresó.
Con esta medida, el gobierno garantiza el abastecimiento de diésel en el país y prevé acabar con las filas en las gasolineras.
Bolivia importa casi 90 por ciento de diésel y el 56 por ciento de gasolina, debido al “mal manejo” del sector durante los últimos 20 años de gobierno del Movimiento Al Socialismo, que lideró el expresidente Evo Morales (2006-2019), según dijo el exministro de Hidrocarburos y Energías, Mauricio Medinaceli.
El gobierno tiene previsto eliminar la subvención a los hidrocarburos, incluida la gasolina, en su totalidad hasta enero de 2027, según el acuerdo técnico que se firmó con el Fondo Monetario Internacional para acceder a un crédito de mil 900 millones de dólares.






