La era de Pep Guardiola plagada de éxito en el Manchester City ha culminado. Entre emotivos homenajes en el Etihad Stadium y el dolor de una derrota 2-1 ante el Aston Villa, el estratega catalán dijo adiós a los citizens después de una década en la que conquistó 20 títulos con el club.
Guardiola dejó en el City un legado casi imposible de repetir en el futuro en el que destacan seis cetros de liga, una Champions, una Supercopa de la UEFA, un Mundial de Clubes, tres Copas de Inglaterra, cinco Copas de la Liga y dos Supercopas inglesas (Community Shield). Fue así el segundo equipo con el que más cetros obtuvo después de su histórico paso con el Barcelona y el Bayern Múnich, donde apenas estuvo tres años.
“Game changer, history maker, City forever” (Cambió el juego, un creador de historia, citizen por siempre), se leía en una pancarta gigante que desplegaron los seguidores en las gradas para recibir a Guardiola en su último encuentro al frente del plantel.
Una ovación se desató justo cuando el timonel saltó al campo, era el adiós al estratega que le dio identidad y llevó a la élite al equipo.
Desde su estancia en el Barcelona Guardiola ha ganado un reconocimiento como uno de los mejores técnicos de su generación. Sus logros con el City tampoco pasan inadvertidos, por lo que ahora incluso Unai Emery, timonel del rival Aston Villa, le entregó un regalo en mano propia a manera de homenaje.
Los citizens también dijeron adiós a Bernardo Silva y John Stones, quienes dejarán al plantel después de también haber sido pilares en el juego de Guardiola.
La emotiva despedida sólo se vio empañada por la derrota ante el Aston Villa, que se impuso con tanto de Ollie Watkins (47 y 61).
Sin embargo, el marcador ya importaba poco. El City ya había asegurado el segundo de la tabla general con 78 unidades, siete menos que el campeón Arsenal, el cual celebró ahora con una victoria 2-1 ante el Crystal Palace el campeonato que había conseguido hace unas fechas.























