Noruega ratificó este martes su condición como uno de los “caballos negros” de la Copa del Mundo 2026 al resistir los constante embates de una poderosa Costa de Marfil y derrotarla 2-1, en juego correspondiente a dieciseisavos de final.
Los llamados “Vikingos rojos”, que llegaron a esta instancia como segundo lugar del grupo I y que venían de ser goleados 4-1 por Francia en su más reciente encuentro, correspondiente aún a la fase de grupos, se medirán el próximo domingo a la escuadra de Brasil, en busca de su pase a cuartos.
Las 80 mil localidades del estadio Dallas fueron abarrotadas para este atractivo encuentro en el que quedó comprobada una de las reglas no escritas del futbol: no gana el el que juega mejor o más bonito, o el que tiene más llegadas, sino el que mete el gol.
Noruega logró sacudirse el constante asedio que “Los elefantes” africanos mantuvieron durante su arco durante casi los 90 minutos para salir victoriosos de este vibrante cotejo, en el que Erling Haaland, el supermán rubio, anotó casi en la recta final el tanto del triunfo.
De esa manera, el llamado “androide” y estrella del Manchester City, alcanzó 60 anotaciones en 53 encuentros disputados con su selección y se hizo del segundo lugar en la tabla de goleo del actual torneo, con cinco dianas, sólo por debajo de las seis del astro argentino Lionel Messi.
El primer tiempo fue un duelo de estilos. Costa de Marfil mostró un juego más ofensivo y atrevido, acorralando a una Noruega que esperaba su oportunidad. La afición, dividida entre la marea roja noruega y los festivos cantos marfileños, creó un ambiente espectacular.
Cuando el dominio africano era mayor, al minuto 39, Antonio Nusa apareció con un destello de genio. El habilidoso extremo noruego de 21 años se internó al área desde la banda izquierda, driblando a dos defensas, y sacó sacó un disparo cruzado imparable para poner el 1-0.
La anotación pareció desconcentrar a la escuadra africana e incluso estuvo a punto de recibir otro gol sólo dos minutos después, en otra incursión a su área por parte de los noruegos. Sin embargo, reaccionó y casi logra el empate en una llegada franca al área vikinga, pero la defensa rival mantuvo el marcador inamovible hasta el descanso.
La segunda mitad conservó la misma tónica, con una Costa de Marfil insistente y vertical, llegando de forma constante al área nórdica por ambas bandas, y una Noruega agazapada en su propio terreno.
La recompensa para los africanos llegó al minuto 77, cuando Amad Diallo, la joven estrella del Manchester United, protagonizó una jugada individual brillante por la derecha, al recortar a dos defensas y vencer al guardameta para el 1-1.
Este gol impulsó a los marfileños, que buscaron la remontada, pero fue Noruega quien supo golpear en el momento clave. A los 85 minutos, “el androide” Haaland —quien había sido anulado durante todo el partido por una doble marca— apareció para sentenciar el cotejo. Una jugada filtrada por la banda derecha fue recentrada por Patrick Berg para que el letal delantero vikingo definiera de primera intención enviando la bola al fondo de las redes con una precisión de billar, marcando el 2-1 definitivo.
Los marfileños, que avanzaron a esta fase como segundo del grupo E, no bajaron la guardia y con el corazón por delante estuvieron a punto de conseguir el empate en el tiempo de reposición. En un tiro de castigo desde fuera del área, un zurdazo de Daichi Kamada exigió una atajada espectacular del portero noruego, Vahia Fofana.
Fue el último suspiro: “Los elefantes” africanos cayeron de cara al sol. El marcador ya no se movió. Y de fondo, en las tribunas, la afición nórdica en pleno éxtasis festejaba con el especular y ya famoso Viking row, el ritual y cántico popular en el que los seguidores semejan remar en una barca, balanceándose hacia adelante y hacia atrás, al ritmo de un tambor y gritando Ro (rema en noruego).








