La jirafa Fortunata, emblemática del Centro de Conservación de Vida Silvestre Chapultepec y considerada la más longeva de la Ciudad de México, murió a los 36 años y cinco meses de edad, informó el 19 de septiembre la Secretaría del Medio Ambiente capitalina (Sedema).
Nacida el 12 de abril de 1990, Fortunata llegó a Chapultepec desde Africam Safari cuando tenía casi cuatro años y vivió más de tres décadas bajo cuidado humano en la zona de Sabana Africana. Su longevidad la coloca como una de las más longevas del mundo, más de una década por encima de la esperanza de vida promedio de la especie, que en vida silvestre ronda los 20 a 25 años.
«Fortunata alcanzó los 36 años y cinco meses de edad, lo que la convirtió en la jirafa más longeva de la Ciudad de México, así como en una de las más longevas del mundo», señaló Sedema en tarjeta informativa.
Durante su vida fue madre de al menos 10 crías y abuela de varias generaciones. Su décima cría, una hembra, nació el 8 de septiembre de 2013 cuando Fortunata tenía 23 años, de acuerdo con registros del zoológico. Su descendencia es clave en la historia reproductiva y de conservación de jirafas en Chapultepec.
La dependencia destacó que su larga vida representa un logro del cuidado profesional médico veterinario, nutricional y zootécnico que recibió por más de 30 años. En su etapa geriátrica recibió dieta blanda enriquecida, manejo de articulaciones y monitoreo clínico para garantizarle bienestar y una muerte pacífica.
«Deja un importante legado para la conservación de su especie y una huella entrañable en la historia de Chapultepec», añadió la dependencia, que agradeció al personal que la acompañó y se unió a la tristeza de las familias que crecieron visitándola.
Con su partida, Chapultepec pierde a uno de sus ejemplares más queridos y longevos.





