El comisionado de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), Marty Makary, renunció este martes a su cargo luego de semanas de presiones internas y versiones sobre una posible destitución impulsada por la administración del presidente Donald Trump, informó The New York Times.
De acuerdo con reportes difundidos por medios estadunidenses, Makary decidió abandonar el puesto por desacuerdos con la decisión del gobierno de autorizar cigarrillos electrónicos saborizados con frutas, una medida a la que se oponía debido a su posible impacto entre jóvenes.
Según personas cercanas al funcionario citadas por la prensa, Makary consideraba que no podía aprobar “de buena fe” productos con sabores atractivos para menores de edad y expresó que no estaba dispuesto a respaldar políticas contrarias a sus convicciones.
La salida de Makary ocurre tras meses de tensiones dentro de la FDA, organismo encargado de regular medicamentos, vacunas y gran parte del suministro alimentario estadunidense. El funcionario había llegado al cargo con una agenda de reformas y promovió múltiples iniciativas relacionadas con salud pública y regulación alimentaria.
Durante su gestión, Makary mantuvo diferencias con industrias farmacéuticas, tabacaleras y alimentarias, además de enfrentar críticas tanto de grupos conservadores antiaborto como de sectores de salud pública.
Makary recibió además cuestionamientos por decisiones relacionadas con vacunas contra Covid-19 y por permitir nuevamente el uso de péptidos inyectables no comprobados científicamente, una política respaldada por Kennedy.
Tras la renuncia, Kyle Diamantas fue designado comisionado interino de la FDA. Diamantas encabezaba previamente el área de regulación alimentaria de la agencia y trabajó antes para la firma legal Jones Day, donde representó a compañías del sector alimentario.
Trump reaccionó posteriormente con un mensaje en redes sociales en el que elogió la gestión de Makary. “Se logró muchísimo bajo su liderazgo”, escribió el mandatario, quien calificó al ex comisionado como “un trabajador duro” y aseguró que continuará teniendo “una destacada carrera en la medicina”.
Antes de incorporarse al gobierno, Makary trabajó como cirujano oncólogo e investigador de políticas de salud en la Universidad Johns Hopkins. Durante su gestión también impulsó medidas respaldadas por el movimiento “Make America Healthy Again”, promovido por Kennedy y sectores conservadores de la salud alternativa.






















