Santiago. Lluvias torrenciales cuyo más reciente registro databa hace más de una década, se descargaban el martes en el “norte grande” de Chile, dos mil kilómetros al norte de la capital y fronterizo con Perú y Bolivia, causando anegamientos y daños cuantiosos en ciudades como Iquique, Tocopilla y Antofagasta.
Es la secuela más reciente aquí del fenómeno “El Niño Godzilla”, como se le ha denominado, para dar cuenta de un invierno austral intensamente lluvioso por el calentamiento de las aguas del Océano Pacífico, originando “ríos atmosféricos” y “bajas segregadas” o DANA, definida como “una masa de aire muy frío ubicada en los niveles medios y altos de la tropósfera que se aísla de la circulación general de los vientos”, explica la meteorología.
El “Norte Grande” chileno es una zona totalmente desértica, donde anualmente precipitan entre tres y cinco milímetros, pero que en escasas horas registraron 30 milímetros de agua caída, provocando aluviones y riadas, que bajan por las quebradas desde los cerros colindantes.
Estas ciudades están a la rivera del Pacífico, pero inmediatamente están franqueadas por empinados cerros de la Cordillera de la Costa, desprovistos de toda vegetación, que dan paso a la sierra altiplánica.
Desde tales promontorios descienden las aguas en desenfrenada carrera, arrastrando sedimentos de arena, lodos, piedras y deshechos de todo tipo, que penetran en las calles de las ciudades mencionadas y que impactan y acarrean todo aquello que encuentran a su paso.
Reportan tres desaparecidos en Tocopilla
“Esto es una tragedia, nos reportan tres desaparecidos. Le pido a la gente que resguarde sus vidas, lo demás se puede recuperar”, decía angustiada la alcaldesa de Tocopilla, Ljubica Kurtovic, quien estaba atrapada en un sector del municipio a su cargo, sin poder desplazarse.
Tocopilla es una ciudad de unos 25 mil habitantes y donde el 60 por ciento de las viviendas quedaron con afectaciones.
Hasta ahora ahí hubo 23,7 milímetros de lluvia y se estimaba que otros entre 15 a 20 milímetros caerían hasta el miércoles.
Mientras que el gobernador de Antofagasta, Ricardo Díaz, mencionaba que “hay una sensación de catástrofe, es evidente que esta situación va a ser compleja. Todas las rutas están bloqueadas porque ha habido escurrimiento de escombros, y eso se tiene que despejar rápidamente y tenemos que actuar todos”.
Decretan estado de catástrofe y suspenden clases
El gobierno decretó el “Estado de excepción constitucional de catástrofe” para la provincia de Tocopilla, en la Región de Antofagasta, lo cual implica recursos financieros extraordinarios y que un militar asume como Jefe de la Defensa Nacional para coordinar a las fuerzas armadas y policiales en la zona.
El Ministerio de Educación canceló las clases para este miércoles en las regiones de Arica y Parinacota, de Tarapacá y de Antofagasta, las tres más al norte del país.






