El presidente Donald Trump declaró esa droga sintética como un “arma de destrucción masiva” el año pasado.
El objetivo era permitir la libre venta de la potente droga para rastrear las cadenas de distribución y fabricación. Según un agente denunciante de la DEA, David M. Howell, la táctica fue empleada entre 2023 y 2025 en este estado fronterizo con México, a pesar de la alarma sanitaria en torno al fentanilo.








