En medio de reclamos y de la presentación de mociones suspensivas por parte del PAN y del PRI, en el pleno de la Cámara de Diputados inició el debate sobre el Plan B de la reforma electoral propuesto por la mandataria Claudia Sheinbaum Pardo.
La reforma busca reducir el costo de ayuntamientos y congresos locales, así como limitar las remuneraciones de funcionarios electorales y evitar que ganen más que la Presidenta de la República.
El dictamen fue presentado por el presidente de la Comisión de Reforma Política-electora, Víctor Hugo Lobo, lo que ocasionó el reclamo del coordinador de la bancada panista Elías Lixa, quien dijo que correspondía al presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, Leonel Godoy, hacer la presentación del dictamen.
Al presentar una de las mociones suspensivas, el diputado del Partido Revolucionario Institucional, Alejandro Domínguez, desde la tribuna, denunció que se violentó el proceso jurídico y no se consultó a las comunidades indígenas, además de que esta reforma no sirve, porque no deja ahorros ni alejan al crimen organizado de las elecciones.
Además, dijo, solo tendrá impacto en 12 congresos estatales y 60 municipios.
La otra moción suspensiva fue presentada por la panista Carmen González, quien también denunció violaciones al proceso legislativo.























