Xcalak, Othón P. Blanco. — Una tragedia anunciada amenaza la vida de más de 43 niñas, niños y tres profesores en la escuela primaria Miguel Hidalgo de Xcalak. La podredumbre y el severo deterioro del domo deportivo presagian un colapso en pleno regreso a clases, ante el desinterés del Instituto de Infraestructura Física Educativa de Quintana Roo (Ifeqroo), a cargo de Moisés Fernando Pérez Canto, quien prefiere cruzarse de brazos mientras los menores estudian bajo la sombra del peligro.
A pesar de las constantes e indignadas protestas de los padres de familia en redes sociales y ante la Secretaría de Educación de Quintana Roo (SEQ), la respuesta del Ifeqroo ha sido el silencio.
El engaño se remonta a diciembre de 2025, cuando el subsecretario de Planeación de la SEQ, Daniel Ramírez Acosta, prometió una inversión inflada de más de 3 millones de pesos para sustituir la estructura y reparar techos. Hoy, a nueve meses de aquel anuncio y la gestión por parte de la SEQ ante el IFEQROO, no se ha levantado un solo bloque.
Todas las miradas apuntan al flamante encargado de despacho del Instituto de Infraestructura Física Educativa (IFEQROO), Moisés Fernando Pérez Canto, a quien el cargo le ha quedado descaradamente grande. Protegido, aparentemente, por la sombra del apellido y la influencia de su tío, el exgobernador Félix González Canto, el funcionario parece sentirse intocable e inmune al reclamo social, postergando la obra sin dar la cara y sin ofrecer explicación a la comunidad.
La negligencia oficial ha escalado a niveles insólitos: la única “medida de seguridad” implementada por la directiva escolar ha sido rodear el área con una frágil cinta amarilla de plástico. Mientras Moisés Pérez Canto se esconde tras el escritorio, 43 alumnos y sus maestros caminan a diario a milímetros de una estructura a punto de caerse.







