Washington. El fusilamiento de un condenado a muerte por una masacre en una base militar de Estados Unidos será transmitido en directo, anunció el Pentágono, lo que fue calificado este viernes como “tortura” por el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.
Nidal Hasan, un siquiatra militar musulmán de origen palestino, mató a 13 personas en un ataque en la base militar Fort Hood en 2009.
Su ejecución, prevista para el 3 de diciembre, será la primera que realicen las fuerzas armadas desde 1961, y la primera llevada a cabo por un pelotón de fusilamiento desde la Segunda Guerra Mundial.
El secretario de Guerra, Pete Hegseth, declaró que será pública.
Y “será transmitida en vivo. Se darán más detalles”, confirmó a la Afp un funcionario del Pentágono.
Hegseth dijo al “influencer” y activista de derecha Jack Posobiec que un pelotón se encargará de cumplir con la orden de pena de muerte.
“Será ejecutado por un pelotón de fusilamiento de soldados, como debe ser, y nos aseguraremos de que la gente pueda presenciarlo, de que sea público”, dijo Hegseth en un video compartido en X por varias cuentas oficiales del Pentágono.
“La gente tiene que entender que hay serias consecuencias ante este tipo de actos”, añadió.
ONU denuncia como “tortura”
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos denunció este viernes la difusión en directo como una forma de “tortura”.
“Como el Alto Comisionado ha subrayado en reacción a las ejecuciones públicas en Afganistán e Irán, las ejecuciones públicas constituyen una forma de trato o pena cruel, inhumano o degradante”, dijo la oficina del Alto Comisionado en un mensaje transmitido a la Afp.
“La retransmisión en directo de una ejecución equivale a una ejecución pública y violaría la prohibición absoluta de la tortura”, insistió.
La última ejecución militar en Estados Unidos ocurrió en 1961, cuando John Bennett fue ahorcado por violación e intento de homicidio.
En tanto, Kyinzom Dhongdue, de Amnistía Internacional (AI), calificó de “profundamente impactantes” las declaraciones de Hegseth. “Son un terrible menosprecio por la dignidad humana”, afirmó.
“Convertir una ejecución ordenada por el Estado en un espectáculo público no hace más que agravar la crueldad de la pena de muerte”, añadió en un comunicado.
Según AI, se sabe de al menos 17 ejecuciones públicas realizadas en 2025: seis en Afganistán y 11 en Irán. De acuerdo con la oenegé Centro de Información sobre la Pena de Muerte, 135 soldados han sido ejecutados por el ejército de Estados Unidos desde 1916.






