Venezuela.- El Comando Sur de Estados Unidos ejecutó este sábado un sorpresivo ejercicio militar en Venezuela que involucró dos aeronaves Bell Boeing MV-22 Osprey y al menos un helicóptero MH-60S Knighthawk pertenecientes al Cuerpo de Marines de Estados Unidos. Además, frente a costas venezolanas se instalaron por algunas horas el portaviones Iwo Jima y el crucero lanzamisiles Lake Erie.
Alrededor de las 10 de la mañana se registraron los sobrevuelos de los Osprey estadunidenses sobre varios sectores de la capital venezolana y finalmente aterrizaron dentro de las instalaciones de la Embajada de Estados Unidos. Las redes sociales de la misión diplomática comunicaron que se trataba de “un ejercicio de respuesta militar estadunidense” cuyo objetivo era “garantizar la capacidad de respuesta rápida del ejército”.
La última vez que ingresaron aeronaves de ese país al espacio aéreo venezolano fue el pasado 3 de enero, cuando Estados Unidos perpetró un sangriento ataque que dejó un centenar de muertos y resultó en el secuestro del presidente, Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores. El gobierno venezolano ha referido desde entonces que ese episodio generó traumas en la población, sobre todo en niños y niñas.
Tal vez por eso el jueves 21 de mayo la cancillería venezolana publicó un comunicado anunciando lo que ocurriría el sábado 23. Sin embargo, lo anunciado por el canciller, Yván Gil, quien leyó el comunicado por televisión, es muy diferente al relato de la embajada. Gil dijo que se realizaría “un simulacro de evacuación ante eventuales situaciones médicas o contingencias catastróficas, como parte de los protocolos de seguridad y protección diplomática”.
Adicionalmente, el comunicado planteaba que el gobierno autorizó la actividad por solicitud de la Embajada de Estados Unidos y que la misma se realizaría “en coordinación con las autoridades aeronáuticas venezolanas correspondientes”, así como con otros órganos de seguridad ciudadana y con la Cruz Roja Venezolana.
Para mayor desconcierto, apenas un par de horas de publicar ese comunicado y de su lectura por parte de Yván Gil, el mismo fue borrado de todas las cuentas oficiales de redes sociales y suprimido de los medios de comunicación públicos.






















