Tabasco.- MARCELA AGUILAR ÁLVAREZ, conocida entre amigos y vecinos como “Masha”, fue asesinada a balazos dentro de su domicilio en Villa Estación Chontalpa, Huimanguillo.
Extraoficialmente se supo que la ejecución de esta joven fue por estar metida en actividades ilícitas en la Chontalpa.
Tras su muerte, familiares y personas cercanas realizaron un gran esfuerzo para reunir dinero y darle una sepultura digna. Sin embargo, cuando parecía que por fin podría descansar en paz, ocurrió un hecho que ha causado indignación: horas después de haber sido sepultada, personas desconocidas destruyeron la bóveda y sacaron el ataúd del lugar donde había sido enterrada.
La historia de “Masha” ha conmocionado a la población. Una joven cuya vida terminó de manera violenta y que, para indignación de muchos, tampoco encontró tranquilidad después de la muerte.
Hoy, además del duelo por su ejecución, sus familiares enfrentan el dolor de ver que ni siquiera su descanso eterno fue respetado.
Duele decirlo pero este es un claro ejemplo para aquellos jóvenes que quieren entrar a ese vínculo criminal donde si no sales encarcelado sales muerto.
Información: El Informante








