TULUM, QUINTANA ROO.— La crisis económica, turística y de seguridad que atraviesa el municipio de Tulum ha alcanzado un punto crítico, salpicando directamente a la administración del alcalde Diego Castañón Trejo. A través de un video publicado en sus plataformas digitales, el conocido creador de contenido Yulay puso al descubierto las severas afectaciones que enfrentan emprendedores y residentes en el municipio, evidenciando un deterioro sistemático en la gestión local mientras el munícipe enfoca sus aspiraciones en obtener una diputación federal para los comicios de 2027 y continuar viviendo del erario público.
La denuncia no proviene únicamente de la observación externa, sino de la experiencia propia. Yulay reveló que decidió invertir en el municipio con el establecimiento de su negocio de movilidad eléctrica, EvoBike; sin embargo, se vio forzado a cerrar las puertas del establecimiento de forma definitiva. Entre las razones principales citó el incipiente flujo turístico, la desmedida burocracia con cobros excesivos por licencias y permisos, la inseguridad imperante en las calles y los recurrentes cobros e intentos de extorsión por parte de las propias autoridades locales hacia los comerciantes.
A esta compleja situación se suma la problemática del sargazo, un fenómeno que mantiene asfixiada la actividad playera del destino. A pesar de que el ayuntamiento ha dispuesto de cientos de millones de pesos asignados por la Federación para tareas de recolección y contención de la alga marina, las capacidades municipales se han visto rebasadas, dejando un panorama desolador en la franja costera. Diversos sectores cuestionan la opacidad en el manejo de esos recursos, señalando que la bolsa multimillonaria enviada por el Gobierno Federal no se refleja en los trabajos en playa y habría sido desviada para otros fines operativos o políticos.
El descontento y la desconfianza hacia la gestión de Diego Castañón no solo se perciben entre comerciantes y pobladores, sino también en las cúpulas del Gobierno Federal. Durante la reciente visita de la Presidenta de la República a Tulum para encabezar el lanzamiento del programa nacional “Tulum Renace”, el alcalde fue notoriamente excluido de la agenda y de los eventos públicos de la gira. La omisión del edil en la comitiva oficial dejó al descubierto una marcada distancia política y institucional por parte del Ejecutivo federal, respaldando la percepción generalizada sobre el fracaso de la actual administración municipal.






