Casi 48 horas tras los sismos, equipos internacionales de búsqueda y rescate de al menos 17 países comienzan a movilizarse para ayudar.
Casi 1,000 muertos y más de 50,000 desaparecidos: el trágico balance del doble terremoto en Venezuela se dispara mientras crece la desesperación por encontrar supervivientes y la ayuda oficial es escasa.
Los sismos de magnitud 7.2 y 7.5 que golpearon el norte del país el miércoles dejaron un panorama de devastación, con decenas de edificios colapsados, especialmente en La Guaira, una población costera vecina a Caracas, donde la población denuncia la precaria labor del gobierno en las labores de rescate.








