A más de un mes de que Timothée Chalamet hizo un polémico comentario sobre la vigencia de la ópera y el ballet , sus palabras continúan generando reacciones. Ahora, Charlize Theron se sumó a la lista de las voces que lo han criticado, después de lo que dijo, durante la promoción de la película Marty Supreme en A CNN & Variety Town Hall Event, que dichas disciplinas “ya no le interesan a nadie”.
En una entrevista con The New York Times, Theron fue cuestionada sobre la controversia que causó el actor de Marty Supreme en el mundo de las bellas artes.
La actriz cuenta con formación en ballet desde joven y ha participado en producciones como El Lago de los Cisnes y El Cascanueces, además, fue parte del Joffrey Ballet de Nueva York hasta que una lesión de rodilla le puso un alto definitivo a su carrera dancística. Por ello, su respuesta a los comentarios de Chalamet fue contundente.
“Ojalá me lo encuentre algún día. Fue un comentario muy imprudente sobre una forma de arte, o mejor dicho, sobre dos formas de arte que necesitamos apoyar constantemente porque, sí, lo pasan mal”, señala.
Theron continuó defendiendo estas disciplinas al subrayar su valor y su capacidad de conexión con el público en una época donde el cine se ha visto afectado por las nuevas tecnologías. “Pero dentro de 10 años, la IA podrá hacer el trabajo de Timothée, pero no podrá reemplazar a una persona bailando en vivo sobre un escenario”, declaró.
La actriz sudafricana, al tener una relación cercana con la danza, ha trasladado esa disciplina a su carrera actoral, incluso en escenas que no implican bailar. “Bailar es probablemente una de las cosas más difíciles que he hecho”, expresó. “En algunas películas había tenido pequeñas escenas en las que tenía que hacer una secuencia de acción. Enseguida relacioné eso con mi carrera como bailarina, y echaba de menos contar historias a través de mi cuerpo”.
Es por esto que Theron considera que no se deberían desacreditar otras expresiones artísticas y hace un llamado a valorarlas. “No deberíamos **** sobre otras formas de arte”.
Para ella, la danza ha sido fundamental en su vida y uno de los retos más exigentes, al punto de describir a los bailarines como “superhéroes”.
“El baile me enseñó disciplina. Me enseñó estructura. Me enseñó a trabajar duro. Me enseñó a ser fuerte. Es casi abusivo. Hubo varias veces que tuve infecciones de sangre por ampollas que nunca sanaban”, explicó. “Y no tienes un día libre. Literalmente, me refiero a sangrar a través de los zapatos. Y eso es algo que tienes que practicar todos los días, la mentalidad de no rendirte, no hay otra opción, sigues adelante”.























