El Congreso de la Ciudad de México analiza una iniciativa para prevenir, erradicar y sancionar el traspaleo irregular de residuos sólidos en el espacio público, práctica que convierte calles, banquetas y camellones en estaciones improvisadas de transferencia de basura.
La propuesta fue presentada por el diputado panista Mario Enrique Sánchez Flores y plantea modificar la Ley de Residuos Sólidos y la Ley de Cultura Cívica de la capital. El legislador aclaró que no busca sancionar la recolección cotidiana ni el trabajo ordinario del personal de limpia, sino las operaciones donde se descarga, remueve, separa o transfiere basura entre unidades recolectoras fuera de instalaciones adecuadas.
«La transferencia de residuos es necesaria. Lo que no debería normalizarse es que una operación que requiere infraestructura, controles y condiciones técnicas termine realizándose frente a las casas de la gente», señaló el diputado.
La iniciativa establece definir jurídicamente qué es traspaleo irregular para diferenciarlo del vaciado normal de recipientes y labores de barrido. Además, propone que las 16 alcaldías tengan la obligación de identificar y georreferenciar los puntos recurrentes, revisar rutas y horarios, atender quejas vecinales y crear un Registro Público para conocer qué puntos han sido reportados, atendidos y eliminados.
En materia de sanciones, el proyecto contempla multas de 20 a 200 veces el valor diario de la UMA para la persona física o moral cuya responsabilidad sea acreditada por realizar u ordenar el traspaleo. El diputado precisó que la responsabilidad no debe recaer únicamente sobre los trabajadores de limpia cuando la práctica derive de órdenes o decisiones de servidores públicos, por lo que en esos casos se daría vista a los órganos internos de control.
La iniciativa advierte que el traspaleo en vía pública genera malos olores, escurrimientos, residuos abandonados, obstrucción de coladeras, fauna nociva y afectaciones al tránsito y al comercio.






