Ciudad de México. Frente a alcaldes y funcionarios de San Luis Missouri, en Estados Unidos; Bogotá, Colombia; Montevideo, Uruguay, entre otros, la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, propuso crear un Observatorio Internacional, basado en las ciudades e integrados por especialistas que analicen el tema de la movilidad humana.
Al participar en la inauguración del encuentro de la Coalición de Alcaldes de las Américas sobre Migración, dijo que el objetivo del Observatorio Internacional pretende que cuando “lleguen casos de discriminación, de xenofobia, puedan alzar la voz para que podamos implementar medidas”.
Sin precisar alguna cifra y la situación legal de migrantes, señaló que en los últimos 10 años el número de personas extranjeras que vive en la capital creció en casi 50 por ciento, la mayoría de ellos provienen de distintos países del continente americano y en especial, indicó, de Estados Unidos.
“Tenemos que garantizar que nuestras ciudades se conviertan en ciudades refugio y hospitalaria; lograr lo que llamamos nosotros, un pasaporte urbano de derechos. Que cuando lleguen a nuestras ciudades, tengan acceso a salud, educación, empleo, en fin”.
En el Colegio de San Ildefonso, mencionó que el primer semestre del año, el Gobierno de la Ciudad de México atendió a más de cinco mil 600 personas migrantes con alojamiento, atención sicológica y de salud, canalizando y vinculando con servicios públicos.
Expuso que la capital cuenta con “un padrón de huéspedes que busca abrir la puerta de los derechos. Mientras en algunos lugares levantan trámites, con muros y burocracias como fronteras, nosotros contamos con una llave universal de acceso al bienestar, para las personas migrantes”.
Además se duplicó la capacidad de refugios y albergues públicos, garantizando alojamiento digno, alimentación, atención médica y acompañamiento sicológico, pero sin especificar los números.
“Desde la Ciudad de México condenamos enérgicamente las políticas que criminalizan la movilidad humana y expresamos nuestro profundo dolo e indignación por la muerte de numerosos connacionales durante los operativos del ICE”, expresó
“Quienes recurren a estas políticas recurren a una vieja y siniestra receta: convertir al diferente en enemigo; señalar a los más pobres, mientras defienden los privilegios de siempre. Frente a los muros, seamos puente nosotros. Frente al odio, seamos amor. Frente al Miedo, esperanza. Frente al racismo solidaridad. Frente a la xenofobia, fraternidad y frente a la indiferencia compromiso. Elevemos un mensaje que cruce fronteras: ningún ser humano es ilegal. Migrar no es un delito”, abundó.






