Ciudad de México. El Gobierno de la Ciudad de México puso en marcha un programa de reforestación urbana con el que pretende plantar un millón de árboles durante la actual administración, principalmente en las alcaldías del oriente, donde la falta de áreas verdes coincide con mayores niveles de desigualdad y la concentración de islas de calor.
La jornada inició en el camellón de Canal de Tezontle, en la alcaldía Iztacalco, donde la jefa de Gobierno plantó el primer ejemplar. Antes, señaló que la meta será colocar 200 mil ejemplares cada año en banquetas y camellones. A esta cifra se buscará sumar otros 500 mil árboles mediante la participación de las 16 alcaldías.
Brugada señaló que Gustavo A. Madero, Venustiano Carranza, Iztacalco, Iztapalapa y Tláhuac son las demarcaciones con mayor necesidad de arbolado. “Coincide lamentablemente la desigualdad económica con la desigualdad en sombra y la desigualdad en verde”, afirmó.
La mandataria explicó que se retirarán segmentos de concreto en banquetas y camellones para abrir espacios de infiltración de agua, para que los árboles tengan entre uno y dos metros de altura y se privilegiarán especies nativas, de raíces profundas y adecuadas para el entorno urbano, además de algunos frutales.
El programa buscará acercar a la capital a la regla internacional 3-30-300: que desde cada vivienda puedan observarse al menos tres árboles, que todas las colonias tengan una cobertura arbórea de 30 por ciento y que la población cuente con un área verde de calidad a menos de 300 metros de su hogar.
Para alcanzar este último objetivo, el gobierno analizará la compra de predios en colonias sin parques, a fin de transformarlos en áreas verdes. Brugada pidió a la alcaldía de Iztacalco identificar terrenos privados susceptibles de ser adquiridos, particularmente en zonas como Pantitlán, donde también se construirá una Utopía.
Brugada también anunció una alianza con escuelas para que estudiantes de primaria planten y cuiden un árbol durante su crecimiento.
Advirtió que la reforestación urbana requerirá la colaboración vecinal, pues parte de la población se opone a colocar árboles frente a sus viviendas por la caída de hojas o el posible daño a las banquetas.
Sostuvo que el millón de árboles permitirá capturar al menos 20 mil toneladas de dióxido de carbono, cantidad equivalente a retirar de circulación cuatro mil automóviles cada año, además de reducir temperaturas, generar sombra y favorecer la infiltración de lluvia.
La secretaria del Medio Ambiente, Julia Álvarez Icaza, detalló que se plantarán especies como liquidámbar, cazahuate, colorín, guaje, guamúchil, palo verde, fresno, maculi y ceiba, seleccionadas por su bajo mantenimiento, resistencia a las temporadas de lluvia y sequía y capacidad para favorecer a los polinizadores.






