Sudáfrica desplegó soldados este miércoles en las calles de la ciudad más grande del país en un esfuerzo por ayudar a la policía a combatir la violencia de las pandillas y la minería ilegal.
Fue el primer gran despliegue desde que el presidente, Cyril Ramaphosa, dijo en su discurso anual a la nación el mes pasado que usaría el ejército contra el crimen organizado, que calificó como la mayor amenaza para la democracia y el desarrollo económico del país.
Los soldados saltaron de los vehículos y entraron en bloques de apartamentos mientras vehículos militares avanzaban por los suburbios de Riverlea y Westbury, en Johannesburgo.
Muchos residentes de Riverlea expresaron alivio al ver a los soldados desplegados para frenar la violencia que azota a su comunidad.
Una residente, Pearl Hilma, dijo a The Associated Press que apoya la ofensiva “porque hay mucho pandillerismo, así como disparos todas las noches” en el vecindario.
Algunos de los edificios en el área tienen grafitis que denuncian el flagelo del crimen, y uno cerca de una escuela decía: “No a las armas, recen por nuestra comunidad” .
La policía de Sudáfrica y el Departamento de Defensa, que supervisa a las fuerzas armadas, no proporcionaron de inmediato detalles sobre el despliegue.
Las autoridades habían dicho previamente que el despliegue militar en diferentes partes del país comenzaría el 1°+ de marzo, pero se retrasó mientras los soldados recibían entrenamiento. El ejército operará bajo el mando de la policía durante el despliegue.
Otro residente, Yasin Botha, declaró que la presencia tanto de la policía como del ejército le tranquilizaba al saber que ahora habría una reacción rápida cuando ocurran tiroteos.
“Actualmente, me siento inseguro porque no sabemos cuándo va a ocurrir el próximo tiroteo y no sabemos a quién va dirigido”, dijo Botha.
Ramaphosa indicó en un aviso al presidente del Parlamento que 550 soldados participarían en un despliegue inicial en la provincia de Gauteng, que incluye Johannesburgo. El despliegue, añadió, durará hasta finales de abril.
El gobierno planea un despliegue más amplio en cinco de sus nueve provincias, según detalles presentados por la policía al Parlamento. El despliegue se centrará en la minería ilegal en las provincias de Gauteng, Noroeste y Estado Libre, y en la violencia de las pandillas en las provincias de Cabo Occidental y Cabo Oriental .
Partes del despliegue nacional podrían durar más de un año, dijeron funcionarios policiales.
Sudáfrica tiene altas tasas de delincuencia violenta. La policía reportó 6 mil 351 homicidios de octubre a diciembre de 2025, un promedio de casi 70 al día en un país de alrededor de 62 millones de habitantes. También hay altos números de intentos de asesinato y agresiones violentas.
Sudáfrica ha desplegado el ejército varias veces en los últimos años para ayudar con estallidos de crimen y desorden, incluido en 2021, cuando disturbios y saqueos en dos provincias provocados por el encarcelamiento del ex presidente Jacob Zuma y frustraciones por los confinamientos por el covid 19 llevaron a la muerte de más de 350 personas.
Ramaphosa ha dicho que este despliegue de soldados fue cuidadosamente considerado dado que el ejército fue utilizado para aplastar protestas a favor de la democracia durante las décadas de segregación racial impuesta en Sudáfrica bajo el sistema del apartheid, que terminó en 1994.
Añadió que se había “vuelto necesario debido a un aumento del crimen organizado violento que amenaza la seguridad de nuestro pueblo y la autoridad del Estado”.
El despliegue ha sido en gran medida bien recibido, aunque algunos partidos políticos han dicho que es un reconocimiento de que la policía ha fracasado en gran medida en frenar el crimen.























