Acapulco, Guerrero.- Una veintena de papalotes monumentales surcaron el cielo de Acapulco en la playa Revolcadero a la altura del hotel Princess, en la zona Diamante, en un actividad promovida por la organización ambientalista Greenpeace, con la intención de hacer un llamado a las autoridades a implementar políticas públicas que fortalezcan el cuidado de los océanos ante el fenómeno del cambio climático.
Cientos de personas disfrutaron el momento, con enormes figuras que adornaron la visita a la playa, entre el sol, la brisa y el sonido del mar.
Pablo Ramírez, coordinador del programa de Energía y Cambio climático de Greenpeace México, explicó que este se trata del segundo festival de papalotes de Greenpeace, el cual es independiente de partidos políticos, gobiernos y empresas.
Señaló que “lo que se busca es fomentar conciencia sobre la importancia de tomar acciones para proteger los océanos sobre los impactos del cambio climático”.
Recordó que el año pasado el primer festival de papalotes fue realizado en Puerto Vallarta, Jalisco, para difundir la necesidad de ratificar el Tratado Global de los Océanos.
En esta ocasión, el objetivo fue el de hacer un llamado a las autoridades para fortalecer las políticas de adaptación al cambio climático, que permitan a las ciudades costeras como Acapulco, estar más preparadas para los impactos de fenómenos meteorológicos, como los huracanes.
Pablo Ramírez señaló que “vemos claramente que con los huracanes Otis y John, hace falta fortalecer este tipo de mecanismos, pero también las políticas públicas que protegen la diversidad oceánica”, y recordó que México tiene una riqueza enorme en cuestión de biodiversidad y una enorme extensión de litorales, la cual está en peligro por el aumento de las temperaturas del agua y la acidificación de los océanos, lo cual pone en riesgo ecosistemas muy importantes como los arrecifes de coral.
Detalló que en la exposición fueron volados 20 papalotes con especies como pulpos, medusas, mantarrayas, tiburones y cachalotes.
Pablo Ramírez advirtió que Acapulco es una ciudad muy importante de la costa, pero también es una ciudad altamente vulnerable al cambio climático.
Insistió que “para nosotros es muy importante llamar la atención de la necesidad de políticas públicas que permitan estar preparados para los impactos de fenómenos naturales, que cada vez más son grandes, que están costando ya daños económicos a la gente, pero también vidas”, y ejemplificó que Guerrero no cuenta con un plan de acción climática estatal, entre otras entidades del país.
Activistas de Greenpeace subrayaron que los océanos se encuentran profundamente amenazados por el cambio climático, por lo que impulsan un movimiento global en su defensa, ya que los océanos representan una fuente de vida y el hogar de numerosas especies emblemáticas, además de proveer alimento para miles de millones de personas, y generar la mayoría del oxígeno que se respira en la Tierra.























