Ciudad de México. Los colores verde, blanco y rojo llegaron a la mesa de 60 restaurantes, cafeterías y locales de mercados públicos del Centro Histórico que participan en el Quinto Festival de Chile en Nogada, que concluirá el 26 de septiembre. Chefs y encargados de los establecimientos prevén que el encuentro incremente sus ventas al menos 30 por ciento.
En la Universidad del Claustro de Sor Juana, el coordinador general de la Autoridad del Centro Histórico, Carlos Cervantes Godoy, comentó que se pretende “impulsar el comercio local, hoy que tenemos el embate de muchos productos asiáticos. Se requiere que lo mexicano, lo nuestro, tenga un impulso y un acompañamiento”.
Indicó que en redes sociales se encuentra disponible un mapa digital para conocer la ubicación de los establecimientos participantes, además de una lista con más de 50 recetas elaboradas por estudiantes de la Universidad del Claustro de Sor Juana para preparar chiles en nogada, helados, aguas, pasteles y otros postres.
Señaló que aún pueden registrarse en el festival otros establecimientos interesados que se ubiquen en el primer cuadro de la ciudad. Un comité integrado por alumnos y chefs determinará a tres ganadores, quienes recibirán una figura metálica o en 3D en forma de chile.
Cervantes Godoy adelantó que para octubre se prevé la instalación de un horno para preparar pan en el Zócalo, como parte de las celebraciones por el Día de Muertos.
Chiles desde 150 pesos y recetas para todos los gustos
Los participantes del festival ofrecen a los comensales distintas variedades de chiles en nogada y precios para todos los bolsillos. Marcos Domínguez, del local 128 del mercado Abelardo L. Rodríguez, ubicado en República de Venezuela, señaló que el platillo tiene un costo de 150 pesos.
En el Café La Pagoda, el chile en nogada se prepara con la receta del chef Yuri de Gortari y sus ingredientes se adquieren en Calpan, Puebla. Los comensales pueden degustarlo las 24 horas del día por 325 pesos, mencionó el chef Daniel Zúñiga.
En el Hotel Catedral, ubicado en Donceles 95, los asistentes podrán degustar el sabor del chile “como lo hicieron las monjas”, aseveró la chef Thelma Galindo.
En Los Girasoles, en Xicoténcatl número 1, los comensales podrán elegir entre paquetes y promociones del platillo a distintos precios. En el restaurante Mercaderes encontrarán una variante preparada con carne de pato, mientras que en un establecimiento ubicado en las instalaciones del Club de Banqueros de México se ofrecerá un chile con “hojaldrado tricolor”.
Un platillo ligado a la historia de México
De acuerdo con la Universidad del Claustro de Sor Juana, “la narrativa popular más difundida sitúa el nacimiento del platillo el 28 de agosto de 1821, cuando, según esta tradición, las monjas agustinas del Convento poblano de Santa Mónica diseñaron el platillo para agasajar a Iturbide a su regreso de la firma de los Tratados de Córdoba en Veracruz”.
Para el chef Santiago Ortega Santos, profesor del Colegio de Gastronomía del Claustro de Sor Juana, su antecedente formaba parte de la sofisticada cocina barroca novohispana y era servido como postre al final de los extensos banquetes virreinales, donde convivían sabores dulces, especias, frutas y salsas elaboradas con nueces.






