Una noche de júbilo y devoción se convirtió en tragedia en la comunidad de Real del Limón, municipio de Cocula, Guerrero, luego de que una fuerte explosión de material pirotécnico registrada la noche del sábado 25 de julio cobrara la vida de tres mujeres y dejara un saldo de 30 personas lesionadas durante los festejos en honor a Santiago Apóstol.
Chispa fatal y daños estructurales
De acuerdo con los informes de las autoridades estatales, el incidente ocurrió cerca de las 21:00 horas, en los momentos en que decenas de familias participaban en la celebración religiosa junto a la iglesia del poblado. Una chispa desprendida de un tradicional «torito» alcanzó de manera accidental una bodega contigua al templo donde se almacenaba pirotecnia, desatando una violenta detonación.
El estallido generó momentos de profundo pánico entre los asistentes y provocó severos daños materiales, desprendiendo el techo de acero del depósito y derribando una de las torres de la iglesia.
Saldo fatal: Tres mujeres fallecidas y 30 lesionados
La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil del estado confirmó que las tres víctimas mortales perdieron la vida mientras eran trasladadas de urgencia a centros hospitalarios. Las fallecidas fueron identificadas como:
Carmela Ontiveros Salgado, de 65 años.
Guillermina Ontiveros Salgado, de 55 años.
Nereida Cervantes Romero, de 30 años, quien se encontraba en el octavo mes de gestación.
Asimismo, el saldo de heridos ascendió a 30 personas, varias de ellas con quemaduras de gravedad de segundo y tercer grado, así como fracturas craneales. Entre los lesionados se reportan dos menores de edad de 3 y 4 años.
Debido a la magnitud de las heridas, los afectados fueron distribuidos en hospitales de Iguala, Chilpancingo y nosocomios del Estado de México.
Retos de atención y hermetismo oficial
La tragedia puso en evidencia la vulnerabilidad de la comunidad de Real del Limón, un asentamiento rural de aproximadamente 300 habitantes ubicado a unos 13 kilómetros del complejo minero El Limón–Guajes. Al encontrarse el hospital más cercano en la ciudad de Iguala —a cerca de hora y media de trayecto por carretera—, la movilización y atención inmediata de los heridos se vio seriamente complicada.
Hasta el momento, el presidente municipal de Cocula, Raymond Román Alarcón, ha evitado emitir un posicionamiento público sobre los hechos. En tanto, medios locales denunciaron que personal de seguridad del alcalde presuntamente agredió al reportero Ulises Villasana cuando este intentaba cuestionarlo a las afueras del hospital en Iguala.








