El Gobierno del Estado, Protección Civil, bomberos, Guardia Nacional y hasta el Ejército entraron al apoyo en Apizaco, Tlaxcala, tras las afectaciones que dejaron las intensas lluvias y el desbordamiento del Río Atenco.

La atención se concentra en El Cerrito de Guadalupe, una de las zonas más golpeadas, donde el operativo busca auxiliar a la población, salvaguardar a los habitantes y evaluar daños materiales.
Las autoridades pidieron mantener la calma, permanecer en casa y evitar rumores.








