Las autoridades sanitarias de al menos cuatro continentes estaban este jueves localizando y, en algunos casos, monitoreando a los pasajeros que se bajaron del crucero afectado por hantavirus antes de que se detectara su mortal brote, e intentan dar con otras personas que pudieran haber estado en contacto con ellos desde entonces.
En Argentina, un equipo de investigadores aún no ha partido hacia la ciudad sureña donde sospechan que se originó el brote, dijeron este jueves a The Associated Press funcionarios del Ministerio de Salud del país. Los investigadores argentinos sospechan que una pareja holandesa pudo haber contraído el virus durante un viaje de observación de aves antes de embarcar en el crucero.
El 24 de abril, casi dos semanas después de que murió el primer pasajero a bordo, más de dos decenas de personas de al menos 12 países diferentes abandonaron el barco sin que se hiciera un seguimiento de contactos, dijeron este jueves el operador del barco y funcionarios holandeses.
Tres pasajeros han muerto desde entonces —una pareja holandesa y una ciudadana alemana— y hay otros enfermos. Los síntomas suelen aparecer entre una y ocho semanas después de la exposición.
Ninguno de los pasajeros o miembros de la tripulación que permanecen en el barco presenta actualmente síntomas, dijo este jueves la compañía de cruceros Oceanwide Expeditions, con sede en Holanda.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura que el riesgo para la población general se considera bajo. El hantavirus —que suele propagarse por la inhalación de excrementos de roedores contaminados— no se transmite fácilmente entre personas.
“Creemos que este será un brote limitado si se implementan las medidas de salud pública y se muestra solidaridad en todos los países”, dijo el jueves el doctor Abdirahman Mahamud, director de alertas y respuesta de la OMS.
Oceanwide Expeditions informó que el miércoles tres personas, incluido el médico del barco, fueron evacuadas del crucero cuando estaba cerca de Cabo Verde, un país insular de África Occidental, y trasladadas a hospitales especializados en Europa para recibir tratamiento.
La compañía había dicho previamente que el cuerpo de un holandés que fue el primero en morir a bordo el 11 de abril fue bajado del barco en Santa Elena, una remota isla en el Atlántico Sur, el 24 de abril, y su esposa también desembarcó. Ella viajó en avión a Sudáfrica al día siguiente y murió allí.
El operador del barco dijo este jueves que un total de 30 pasajeros —incluido el holandés fallecido y su esposa— desembarcaron en Santa Elena. El Ministerio de Exteriores de Holanda situó la cifra en alrededor de 40. La compañía no había dicho previamente de forma pública que decenas más de personas hubieran desembarcado del barco el 24 de abril.
Fue hasta el 2 de mayo que las autoridades sanitarias confirmaron por primera vez hantavirus en un pasajero del barco, según la OMS. Fue en un ciudadano británico evacuado del barco a Sudáfrica tres días después de la escala en Santa Elena. Fue sometido a pruebas en Sudáfrica y está en cuidados intensivos allí.
Este miércoles, se supo que un hombre dio positivo por hantavirus en Suiza después de que desembarcó en Santa Elena en abril y se desconocen sus movimientos desde entonces.
Las autoridades sanitarias de Singapur dijeron que estaban monitoreando a dos hombres que se bajaron del barco en Santa Elena y volaron a Sudáfrica y luego a casa. Los dos hombres, que llegaron a Singapur en momentos diferentes, estaban aislados y sometidos a pruebas, dijeron funcionarios.
Las autoridades en Santa Elena dijeron que monitoreaban a un pequeño número de personas que se consideraban “contactos de mayor riesgo” y se les está pidiendo que se aíslen durante 45 días, dijo el gobierno local.
El Ministerio de Salud de Holanda informó que una auxiliar de vuelo de un avión al que subió brevemente una pasajera del crucero infectada en Sudáfrica estaba mostrando síntomas de hantavirus y sería sometida a pruebas en una sala de aislamiento en un hospital de Ámsterdam. La pasajera del crucero, la mujer holandesa cuyo esposo murió en el barco, estaba demasiado enferma para tomar el vuelo internacional a Europa y fue bajada del avión en Johannesburgo, donde murió.
Si la asistente de vuelo holandesa da positivo, podría ser la primera persona que se sabe que no estaba en el crucero MV Hondius y resultó contagiada en el brote.
El barco navega ahora hacia el archipiélago español de Canarias, donde se espera que llegue el sábado o el domingo, con más de 140 pasajeros y miembros de la tripulación aún a bordo.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo que había estado en contacto regular con el capitán del barco, y que la moral mejoró una vez que empezó a moverse de nuevo.
Las autoridades en Sudáfrica también están tratando de rastrear los contactos de cualquier pasajero del barco que hubiera bajado antes. Se han centrado principalmente en un vuelo del 25 de abril de Santa Elena a Johannesburgo, el día después de que los pasajeros desembarcaran allí.
Un ciudadano francés con “síntomas benignos” está en aislamiento y bajo pruebas médicas, después de ser identificado como un caso de contacto vinculado a la pasajera del barco que voló el 25 de abril de Santa Elena a Johannesburgo y se confirmó que tenía hantavirus, dijo el Ministerio de Salud de Francia en un comunicado el jueves.
La mujer holandesa del crucero que luego murió en Sudáfrica estaba en ese vuelo de Santa Elena a Johannesburgo, según funcionarios. No se sabe cuántos otros pasajeros del crucero también estaban entre las 88 personas a bordo, pero los vuelos desde Santa Elena van a Sudáfrica y son pocos, normalmente una vez a la semana.
El cuerpo de la tercera víctima mortal, una mujer alemana, sigue a bordo del barco después de que murió el 2 de mayo.
Las pruebas han confirmado que al menos cinco personas que estaban en el barco se infectaron con un hantavirus encontrado en Sudamérica, llamado virus de los Andes. El único hantavirus que se cree que se propaga de humano a humano, puede causar una enfermedad pulmonar grave y a menudo mortal llamada síndrome pulmonar por hantavirus.
El barco partió de Argentina y las investigaciones sobre el origen del brote se están centrando allí.
La pareja holandesa que presentó los dos primeros casos estuvo en Argentina, Chile y Uruguay en un viaje de observación de aves antes de embarcar en el barco, según la OMS. Visitaron lugares donde estaba presente la especie de rata que se sabe que porta el virus de los Andes.
El Ministerio de Salud de Argentina se ha centrado en la ciudad de Ushuaia en su investigación, pero aún no ha enviado al equipo, según un comunicado escrito entregado a The Associated Press. Científicos del Instituto Malbrán, financiado por el Estado, planeaban viajar a Ushuaia “en los próximos días”, indicó el comunicado.
Una vez en Ushuaia, un vuelo de 3,5 horas desde la capital argentina, Buenos Aires, los expertos analizarán roedores en el vertedero de basura allí para ver si portan el virus de los Andes, dijeron funcionarios.
La OMS está trabajando con las autoridades sanitarias en Argentina para entender los movimientos de la pareja y ha dispuesto el envío de 2.500 kits de diagnóstico desde Argentina a laboratorios en cinco países.
El Ministerio de Salud de Argentina dijo que el hantavirus provocó 28 muertes el año pasado, frente a una tasa de mortalidad promedio de 15 en los cinco años anteriores. Casi un tercio de los casos del año pasado derivaron en muertes, indicó.
El jueves el Ministerio de Salud de Chile descartó que el contagio de los pasajeros se haya originado en el país.
“Los casos reportados como primarios transitaron por Chile en un periodo que no corresponde de incubación, por lo que la exposición al virus no habría ocurrido en nuestro país”, señaló la cartera en un comunicado.
Los casos de hantavirus son habituales en el país sudamericano, sobre todo en las regiones de Magallanes (sur) y Atacama (norte), donde hay una alta presencia de roedores. Sin embargo, el último caso documentado de transmisión de persona a persona ocurrió en 2019.
Desde noviembre del año pasado rige una alerta epidemiológica a fin de detectar y tratar precozmente los casos de hantavirus en todo el territorio chileno.























