Sinaloa.- La Fiscalía General del Estado de Sinaloa confirmó que Dámaso Castro Zaavedra, vicefiscal general del estado, presentó este día una licencia sin goce de sueldo al cargo que ocupaba desde octubre de 2021 y manifestó que se pondrá a disposición para atender cualquier requerimiento institucional que le sea formulado por las vías legales y en estricto apego al marco jurídico.
La FGE, en un breve comunicado, dio a conocer que la solicitud presentada por el ahora funcionario con licencia se encuentra sustentada en los artículos 1 y 8 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 123, apartado B, fracción XIII, así como en los artículos 141, 142 y 148 de la Constitución Política del Estado de Sinaloa, además de lo previsto en la Ley Orgánica de la FGES.
Claudia Sánchez Kondo, fiscal general del estado, apenas ayer había informado que el vicefiscal general Dámaso Castro Zaavedra seguía activo en sus funciones, aunque ya se valoraba separarlo del cargo para no entorpecer las investigaciones que abrió la Fiscalía General de la República.
Además del exgobernador Rubén Rocha Moya y del alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, también solicitaron permisos para ausentarse de sus cargos.
En el caso del vicefiscal general, el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York lo señala de “recibir sobornos mensuales de Los Chapitos, a cambio de ofrecer protección a miembros de ese grupo criminal para evitar detenciones y proporcionar información sobre operativos contra laboratorios clandestinos”.
Dámaso Castro Zaavedra fue uno de los 26 aspirantes que en 2024 intentaron ocupar la titularidad de la Fiscalía General del Estado, en sustitución de Sara Bruna Quiñónez Estrada, quien se vio implicada en presuntos malos manejos de la carpeta de investigación del asesinato del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Héctor Melesio Cuén Ojeda, caso que posteriormente atrajo la FGR.
El vicefiscal general afirmó, tras el crimen perpetrado contra Cuén Ojeda en julio de 2024, que no existieron omisiones en las líneas de investigación por parte de la FGE y que siguieron la versión del testigo incluida en la carpeta de investigación.
Además, fue uno de los aspirantes a ocupar la titularidad de la FGE tras la renuncia de Sara Bruna Quiñónez Estrada, en agosto de 2024, luego de que la FGR anunciara inconsistencias en la carpeta de investigación por la muerte del expresidente del Partido Sinaloense, cargo que finalmente ocupó Claudia Zulema Sánchez Kondo.
Desde 1998 ingresó a la entonces Procuraduría General de Justicia del Estado, donde se desempeñó como agente auxiliar del Ministerio Público del fuero común, jefe de la Unidad Penal Especializada en Delitos Patrimoniales y director de la Unidad de Litigación Oral en las regiones centro-norte, sur y centro.























