La relación entre Beijing y Tokio atraviesa un momento complicado tras las declaraciones de la primera ministra Sanae Takaichi, quien sugirió una posible intervención japonesa en caso de un conflicto militar relacionado con Taipéi.
China instó a sus ciudadanos a evitar viajar a Japón en el corto plazo, intensificando una disputa tras las declaraciones de la primera ministra Sanae Takaichi, quien sugirió una posible intervención japonesa en caso de un conflicto militar relacionado con Taiwán. La medida representa la primera represalia significativa adoptada por Beijing en la polémica ocasionada por los comentarios de Takaichi la semana pasada, en los que indicó que el uso de fuerza militar en cualquier conflicto por Taiwán podría considerarse una “situación que amenace la supervivencia”, lo que otorgaría base legal a la intervención de Japón.
En una declaración emitida al cierre del viernes, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China afirmó: “El líder japonés ha hecho recientemente comentarios provocadores sobre Taiwán, socavando seriamente el ambiente de los intercambios entre China y Japón y generando grandes riesgos para la seguridad personal y la vida de los ciudadanos chinos en Japón”. Según las autoridades chinas, Taiwán es parte de su territorio y Beijing reiteró su intención de reclamar la isla autónoma, que cuenta con una población de 23 millones, mediante la fuerza si fuera necesario. El gobierno exigió una retractación de las palabras de la primera ministra, quien este lunes defendió su postura.
Neo Wang, principal analista macroeconómico para China en Evercore ISI, con sede en Nueva York, explicó que “Beijing está recurriendo a la táctica tradicional de usar el gasto de los turistas chinos para aumentar el costo de los comentarios recientes de Takaichi sobre Taiwán y su actitud hacia la isla, esperando que una mayor presión interna lleve a una postura más cauta sobre temas delicados para China”, según recogió Evercore ISI.























