Ciudad De México.-El diputado de Morena Pedro Haces Lago, presentó una iniciativa para erradicar el nepotismo en el gobierno y las instituciones de la Ciudad de México, mediante la tipificación de esta práctica como falta administrativa y el establecimiento de sanciones para quienes incurran en ella.
La propuesta plantea impedir nombramientos, contrataciones o promociones de familiares, parejas o personas cercanas cuando exista influencia indebida, incluso bajo esquemas de honorarios o acuerdos entre funcionarios.
El legislador señaló que la iniciativa responde a una demanda social creciente frente a prácticas que deterioran la confianza en el servicio público.
“Cuando el servicio público se utiliza para beneficiar a familiares, amistades o personas cercanas, se rompe la relación entre el gobierno y la ciudadanía”, afirmó.
El planteamiento establece que incurrirá en nepotismo cualquier servidor público que, directa o indirectamente, favorezca a personas con vínculos de parentesco —hasta cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad— o relaciones personales, cuando exista subordinación jerárquica o capacidad de influir en el proceso de selección.
La iniciativa también contempla sancionar prácticas como el intercambio de favores, la simulación mediante contratos por honorarios y acuerdos entre funcionarios para beneficiar a sus allegados.
Haces Lago subrayó que la propuesta no busca limitar el acceso de personas capacitadas al servicio público, sino garantizar condiciones de igualdad
“Aquí no se trata de apellidos. Se trata de aptitudes. En la Ciudad de México, los cargos públicos deben ganarse con trabajo, con preparación y con capacidad”, sostuvo.
El diputado añadió que la iniciativa se alinea con la postura impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien ha señalado que el combate al nepotismo debe traducirse en reglas claras dentro de las instituciones.
De aprobarse, la reforma buscaría fortalecer los mecanismos de transparencia y profesionalización en la administración pública capitalina, en un contexto de mayor exigencia ciudadana sobre el uso del poder.























