Tijuana, Baja California.- Después de 18 meses, en medio de clausuras por empezar la construcción sin permiso, violaciones a las normas ambientales y señalamientos por apropiarse de dos metros de la zona federal marítimo-terrestre, los empresarios David Saúl Guakil y Fernando Salgado consiguieron, por fin, que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) les autorizara el desarrollo inmobiliario Cosmopolitan by the Sea a la orilla del mar de Ensenada, en las inmediaciones del Valle de Guadalupe.
El proyecto se estima que tendrá una inversión de mil 285 millones 825 mil 239 pesos: mil 240 millones 235 mil 567 pesos, para construcción y 3 millones para medidas de mitigación, correctivas, remediación y control.
El desarrollo de alta gama se construye en la delegación El Sauzal de Rodríguez, a la altura del kilómetro 105+097 de la carretera federal libre Tijuana-Ensenada, en dos predios que suman una superficie de 6 mil 852.72 metros cuadrados, y tendrán un total de 46 mil 194.70 metros cuadrados de obra, es sólo un ejemplo de cómo se edifica en el Pacífico mexicano.
El viernes pasado, la Semarnat dio luz verde para edificar el desarrollo inmobiliario vertical –que según las redes sociales del grupo Cosmopolitan ya se vendió en un 70 por ciento– y a los ensenadenses intrigaba porque pese a los sellos de clausura ambientales “entran y salen camiones con todo”, comentó un vecino. La Semarnat entregó el resolutivo positivo al promovente –no se ha publicado en la gaceta, sólo se hizo el anuncio–.
Vía telefónica, el director comercial de Grupo Cosmopolitan, Salomón Saúl, confirmó la autorización.
Explicó que están enfocados en la primera de las dos torres que integran el desarrollo, que incluye 180 departamentos y cuatro penthouses –todos con vista al mar–, que según la página oficial de la empresa tienen precios “desde” 386 mil 750 dólares, que al tipo de cambio actual equivale a 6 millones 768 mil 125 pesos.
La primera noticia del desarrollo se tuvo en septiembre de 2024, cuando David Saúl Guakil –ex priísta que buscó ser senador por Movimiento Ciudadano y actualmente milita en el Partido Verde– y el también empresario inmobiliario Fernando Salgado Chávez, quien se dijo dueño de la residencia en San Diego, California, que se atribuyó a la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda en medio de la polémica por la revocación de su visa, anunciaron el lanzamiento.























