Paris Jackson, hija del fallecido rey del pop Michael Jackson , sorprendió a sus seguidores al reunirse nuevamente con su mamá, Debbie Rowe, después de un momento en el que su relación había estado marcada por la distancia.
La intérprete y modelo de 27 años compartió en sus historias las fotos del reencuentro. Aunque nunca han detallado públicamente las razones detrás de su distanciamiento, diversas fuentes cercanas han señalado que ambas han trabajado en reconstruir puentes para fortalecer su relación personal.
Junto con sus hermanos Prince Jackson , de 29 años, y Bigi Jackson , de 24, Paris fue criada principalmente por su padre Michael hasta su fallecimiento en 2009.
Se reencontró a Debbie, quien le cedió la custodia tras su divorcio en 1999 al cantante de Thriller, durante su adolescencia.
“Cuando era muy, muy joven, mi madre no existía”, recordó Paris en una entrevista de 2017 con Rolling Stone en la que también explicó que comenzó a preguntarle a Michael sobre su madre biológica cuando se dio cuenta de que “un hombre no puede dar a luz a un hijo”.
No obstante, a lo largo de los años, Paris ha asegurado que “tuvo muchas figuras maternas” mientras crecía, incluidas su abuela Katherine Jackson y su tía Janet Jackson .
En su vida adulta se mudó a California, donde trabajó como asistente dermatológica en la consulta del doctor Arnold Klein en Beverly Hills. Fue ahí donde conoció a Michael Jackson, quien era paciente habitual de la clínica. La relación entre ambos comenzó como una amistad cercana y, tras el divorcio del cantante con Lisa Marie Presley, se casó con Debbie en 1996 en Sídney, Australia.
Durante su unión nacieron sus dos hijos mayores: Prince Michael Jackson I y Paris Jackson. En 1999, la pareja se divorció y Rowe cedió la custodia completa de los menores a Jackson, un acuerdo que la mantuvo durante años fuera del foco público y prácticamente alejada de la crianza cotidiana de sus hijos.























