Drake Maye y los Patriotas consiguieron lo que parecía imposible desde la salida del legendario Tom Brady del equipo en 2020: volver a otro Supertazón. Por primera vez en siete años, Nueva Inglaterra se proclamó campeón de la Conferencia Americana y disputará el trofeo Vince Lombardi ante los Halcones Marinos de Seattle, el próximo 8 de febrero en Santa Clara, California, en busca de convertirse en la franquicia con más títulos de la NFL.
Bajo una intensa nevada, los dirigidos por Mike Vrabel derrotaron 10-7 a los Broncos de Denver y obtuvieron su boleto al Supertazón 60, el cual será una reedición de la final del 2015, donde Seattle perdió la corona ante los Patriotas en los últimos segundos.
Con su actuación en Denver, Nueva Inglaterra culminó la reconstrucción iniciada tras la partida de Brady, quien lideró los seis títulos del equipo cosechados en casi dos décadas, el último lo consiguieron en 2019 ante los Carneros de Los Ángeles. Sin el legendario mariscal de campo, la franquicia llevaba tres temporadas sin clasificar a los playoffs hasta la llegada al banquillo de Mike Vrabel, que ha reencauzado el timón que dejó en 2024 el entrenador Bill Belichick.
Jarreth Stidham, un eterno suplente desde su llegada a la NFL, no aprovechó su oportunidad con los Broncos tras la lesión de Bo Nix, para inmortalizarse como uno de los mariscales de campo, que a pesar de salir desde el banquillo en los playoffs, llevaron a su equipo a conquistar el título.
Stidham, de 29 años, brindó una alegría efímera a los seguidores de Denver al conectar en el primer cuarto un pase de anotación con su receptor Courtland Sutton para ponerse con ventaja en la pizarra. Parecía que el guión hollywoodense se estaba escribiendo a favor del pasador de los Broncos, pero su actuación fue limitada a partir de ese momento y su desempeño lo hizo pasar de héroe a villano.
Un balón suelto de Stidham en una serie ofensiva de Denver antes de finalizar la primera mitad, permitió que unos extraviados Patriotas empataran la pizarra, gracias a un acarreo a las diagonales de Drake Maye, quien estuvo lejos de tener su mejor partido, al lanzar solamente 86 yardas por aire sin lograr pase de touchdown.
Stidham no fue capaz de dirigir a su ofensiva hacia zona de anotación el resto del partido, y las pocas oportunidades que tuvo para sumar puntos en el marcador, fueron desaprovechadas por su pateador Will Lutz, quien falló dos goles de campo, uno de estos en el último cuarto para empatar el marcador.
Con la urgencia de acercar a su equipo a zona de gol de campo, Stidham fue interceptado con menos de dos minutos en el reloj por el esquinero Christian González, de raíces colombianas, para sentenciar el triunfo de los Patriotas, que pugnarán por su séptimo título de la NFL.
En el Lumen Field, los Halcones Marinos de Seattle firmaron su regreso al Supertazón, tras más una década de ausencia al imponerse 31-27 ante los Carneros de Los Ángeles para proclamarse campeones de la Conferencia Nacional.
Sam Darnold, mariscal de Seattle, tuvo una actuación brillante al lanzar tres pases de anotación con sus receptores Jaxon Smith-Njigba, Cooper Kupp y Jake Bobo. El ataque de los Carneros, comandados por Matthew Stafford, también tuvo una destacada labor al conectar tres envíos a las diagonales con los receptores Davante Adams, Puka Nacua y Kyren Williams, sin embargo, la defensiva de los dirigidos por Sean McVay fue incapaz de detener el ataque de Seattle.
Con 20 segundos en el reloj, los Carneros buscaron a toda costa la anotación del triunfo, pero el tiempo fue un factor en contra que determinó su eliminación. Stafford buscó acercar a su equipo antes de lanzar un bombazo a zona roja, pero Nacua no pudo salirse del terreno de juego tras completar la recepción, lo que provocó que transcurrieran los últimos segundos del encuentro.























