La NFL perdió a Patrick Mahomes y Micah Parsons, dos de sus principales estrellas, debido a lesiones graves en la rodilla, semanas antes del inicio de la postemporada. Mahomes buscará una segunda opinión sobre su ruptura del ligamento cruzado anterior izquierdo antes de someterse a cirugía, informó su entrenador Andy Reid, mientras una resonancia magnética confirmó que Parsons, destacado defensivo de Green Bay, sufrió la misma lesión, dijo a la Associated Press una persona con conocimiento de la prueba.
Aún no está claro si el mariscal tres veces ganador de Supertazón estará disponible para el inicio de la próxima temporada, ya que los los Jefes de Kansas City quedaron sin posibilidades de jugar playoffs esta campaña. El panorama es diferente para Parsons, pues su baja impacta directamente a su equipo, que es uno de los contendientes en la Conferencia Nacional.
El versátil mariscal de los Jefes tiene programado ver a Dan Cooper, un ortopedista muy respetado y médico de los Vaqueros de Dallas, antes del procedimiento para reparar el ligamento. La decisión de buscar una segunda opinión es simplemente para confirmar lo que se hará.
“He tenido una buena visita con él, un par de veces diferentes. Está en un buen lugar”, expresó Reid en una llamada por Zoom. “Sabes, siempre siente que decepcionó a la gente, pero regresa y está listo para el desafío que tiene por delante, que es lo real ahora. Solo tiene que pasar por la cirugía, y luego seguir adelante desde allí”.
Hay varios factores que influyen en el tiempo de recuperación, incluida la gravedad del desgarro y si ocurrió algún otro daño dentro de la rodilla. La mayoría de los jugadores pueden regresar al campo de seis a 12 meses después.
“Ha habido algunos mariscales bastante buenos que han tenido la misma lesión y les ha ido muy bien después de regresar. Él se pondrá manos a la obra, y aquí tiene buenas personas para rehabilitarlo”, agregó Reid.























