Jerusalén, Israel.- Israel lanzó una nueva oleada de ataques contra Teherán el domingo, y resaltó que su objetivo era dominar los cielos tras matar al líder supremo de Irán y dejar a la república islámica luchando por recomponer su liderazgo sometida a su mayor prueba en cinco décadas.
Los ataques de Estados Unidos e Israel, y la represalia iraní, causaron conmoción en sectores que van desde el transporte marítimo hasta el aéreo y el petrolero, con advertencias de riesgos mayores para los costos de la energía y la actividades comerciales marítimas.
En una señal de que la agitación se extiende en la región, el servicio de ambulancias de Israel reportó que ocho personas murieron por un ataque con misiles en la ciudad de Beit Shemesh, los Emiratos Árabes Unidos informaron de que los ataques iraníes mataron a tres personas y Kuwait reportó un muerto por las incursiones iraníes.
El ejército israelí dijo que su fuerza aérea mató al ayatollah Alí Jamenei, y añadió que durante el último día sus aviones efectuaron a cabo ataques para abrir el “camino a Teherán” y que la mayoría de los sistemas de defensa aérea del oeste y el centro de Irán habían sido desmantelados.
Sin embargo, el portavoz militar israelí, el teniente coronel Nadav Shoshani, dijo que aún quedaban muchos objetivos, entre ellos instalaciones de producción militar-industrial. “Tenemos la capacidad y los objetivos para seguir adelante todo el tiempo que sea necesario”, agregó.























