Integrantes y simpatizantes de la Asamblea de Barrios irrumpieron en la sede del Congreso capitalino, donde hubo empujones, quiebra de vidrios y hasta uso de extintores para evitar un portazo.
La violencia de los manifestantes obligó a suspender de manera temporal la sesión del Poder Legislativo local en su carácter de Constituyente, cuando se analizaba el llamado plan B de la reforma electoral.
Por la mañana, los inconformes se colocaron en las escalinatas del recinto de Donceles y Allende, y amenazaron con no permitir la entrada ni la salida de personas. La situación ocurrió casi al mismo tiempo en que la jefa de Gobierno, Clara Brugada, encabezaba un acto público en el teatro Esperanza Iris, que se encuentra a unos metros del Palacio Legislativo.
La tensión escaló a tal punto que el presidente de la mesa directiva, el pevemista Jesús Sesma Suárez, con manchas de agua encima y agitado, ordenó un receso de la sesión.
En el recibidor hubo gritos y empujones. La gresca detonó cuando los encargados de seguridad abrieron la puerta para permitir el ingreso de una comitiva que se reuniría con diputados locales. Desde el exterior, los manifestantes lanzaron botellas.
Adentro, en el recibidor, un guardia accionó un extintor para repeler a los inconformes, lo que provocó el enojo de dos mujeres y lo agredieron; una de ellas incluso lanzó el matafuego contra los cristales de las puertas, que se quebraron. Según testimonios, algunas mujeres mordieron a los guardias.
Debido a que la mayoría de los manifestantes eran mujeres, los trabajadores usaron el contenido del extintor para ahuyentarlas dentro del propio Congreso.
En su pliego petitorio, firmado por la Asamblea de Barrios, la Organización Popular de los Pueblos de Azcapotzalco, el Frente de Organizaciones Sociales en Defensa de Azcapotzalco y otras dos organizaciones de nombre CPByC Coordinadora y CSSAP –esta última ligada a la Asamblea de Barrios–, solicitan vivienda y reformas para “la recuperación de los créditos otorgados por el Instituto de Vivienda”.
También piden legislar para que los programas de vivienda favorezcan a las familias más vulnerables, y que la entrega de créditos se realice “mediante el criterio de cero intereses, cero actualizaciones”.
En un comunicado de prensa, el Congreso local reprobó los actos de violencia, así como los daños al edificio histórico.
Jesús Sesma dijo que la gresca fue resultado de la falta de comunicación institucional entre el Gobierno de la Ciudad de México y el Poder Legislativo. Pese a las agresiones a los trabajadores, el diputado sostuvo que no presentarán denuncia alguna en contra de los manifestantes.























