New York, Eu. El demócrata Zohran Mamdani, miembro del ala más progresista de su partido, se alzó con la victoria en las elecciones a la alcaldía de Nueva York el martes por la noche. Su triunfo fue significativo al derrotar al exgobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, quien se presentaba como independiente, y al candidato republicano Curtis Sliwa, una victoria que Mamdani calificó como un “mandato para un nuevo tipo de política” en la Gran Manzana.
Mamdani, de ascendencia india y nacido en Uganda en octubre de 1991, se convertirá en el alcalde más joven de la ciudad en más de un siglo y en el primer musulmán y surasiático en ocupar el cargo. Su historia personal es una de migración: vivió en Kampala hasta los cinco años, cuando su familia se trasladó a Ciudad del Cabo (Sudáfrica), para luego establecerse en Nueva York cuando Mamdani tenía siete años. Antes de su carrera política, el graduado en Estudios Africanos trabajó como consejero en prevención de ejecuciones hipotecarias, ayudando a propietarios de bajos ingresos y minorías en Queens con notificaciones de desalojo. Actualmente, es miembro de la Asamblea Estatal de Nueva York por el distrito 36 desde 2021 y forma parte de la organización Socialistas Democráticos de América.
El impacto de su candidatura se reflejó en las urnas, donde Mamdani se convirtió en el primer candidato a la alcaldía en obtener más de un millón de votos desde 1969, superando la marca impuesta por el exalcalde John Lindsay. Esta cifra se logró incluso con un 12% del escrutinio aún pendiente. Según The New York Times, la participación electoral en la ciudad superó los 1,8 millones de votantes, la más alta registrada en unas elecciones a la alcaldía desde 1993, y se proyecta que rebase los 2 millones de votos.
En su discurso de victoria, Mamdani no dudó en confrontar al expresidente Donald Trump. Entre fuertes aplausos, declaró: “Nueva York seguirá siendo una ciudad de inmigrantes, una ciudad construida por inmigrantes, impulsada por inmigrantes y, a partir de esta noche, liderada por un inmigrante”. Añadió un desafío directo: “Así que escúcheme bien, presidente Trump, cuando le digo esto: para llegar a cualquiera de nosotros, tendrá que pasar por todos nosotros”, e incluso le espetó: “Donald Trump, ya que sé que me estás viendo, tengo cuatro palabras para ti: sube el volumen”.
A pesar de las represalias políticas que enfrentó por sus críticas a Israel, el alcalde electo buscó tranquilizar a la comunidad neoyorquina, asegurando que su administración mantendrá un compromiso firme contra el antisemitismo. “Construiremos un Ayuntamiento que se mantenga firme junto a los neoyorquinos judíos y que no vacile en la lucha contra el flagelo del antisemitismo”, prometió, antes de añadir que “Nueva York ya no será una ciudad donde se pueda traficar con la islamofobia y ganar unas elecciones”.

















