Oaxaca.- Pobladores del municipio de Santa María Tonameca denunciaron que el 23 de marzo pasado personas extrajeron huevos de tortuga de la especie golfina en la playa Escobilla, Oaxaca, zona más importante de anidación del mundo.
En imágenes difundidas en redes sociales, los sujetos con costales en mano manipulan a las tortugas antes de terminar el proceso de anidación, mientras recolectan los huevos de los nidos.
En entrevista, el encargado del santuario playa Escamilla, Alvin Neri Castro, comentó que “esta práctica es altamente perjudicial para la reproducción de la especie, cada temporada ocurren las llamadas arribadas donde miles de ejemplares depositan sus huevos en estas playas, además esta zona es un área natural protegida por la Ley General de Vida Silvestre”.
Neri Castro detalló que “la temporada de anidación va de junio a marzo, generalmente se dan en promedio nueve arribadas al año de manera masiva y sincrónica; este robo de huevos de tortuga marina es un hecho totalmente lamentable. Cada temporada existe esta situación, es importante reforzar la seguridad pública, buscamos la permanencia de elementos de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y de la Marina, hace años estaban permanentes aquí en el campamento, eso reducía los saqueos”.
En el contexto de la venta de los huevos, Neri Castro recalcó que están sujetos para consumo o variedades de cosméticos, “muchas personas creen que ingerir los huevos de tortuga puede ser afrodisíaco, lo que es totalmente falso, por lo que se les instruye a no hacerlo, sin embargo, también realizan accesorios de belleza, una acción inaceptable”.
La tortuga golfina está protegida en México bajo marcos legales debido a su estatus de riesgo y peligro de extinción. La normativa NOM-059-SEMARNAT-2010, clasifica a todas las tortugas marinas que anidan en el país de cualquier aprovechamiento extractivo, comercial o de subsistencia de los catáceos, sus partes y derivados (huevos); su venta se castiga hasta con nueve años de prisión.
Asimismo, Pablo López Olvera, vigilante ambiental voluntario, explicó que la extracción es muy recurrente, “el apoyo existe, pero es insuficiente para cubrir en su totalidad todos estos eventos naturales, se necesita mayor personal y educación social ambiental”, además, lamentó que “existe un mercado negro que está tan bien organizado que hoy en la noche saquean y mañana temprano ya se pueden estar vendiendo en Ciudad de México”.























