En las últimas semanas, los automovilistas de la Ciudad de México se han convertido en el blanco principal de una sofisticada campaña de estafas por mensajes vía SMS, conocida también como “smishing” y que está diseñada para robar datos personales y financieros bajo presión.
Para que no caigas en esta nueva estafa y la seguridad de tu teléfono se vea comprometida, te contaremos lo que debes saber y qué puedes hacer.
Con la digitalización de los trámites gubernamentales en la CDMX, los delincuentes han aprovechado la confianza de los ciudadanos en las notificaciones electrónicas. Aprovechando el miedo que genera recibir una sanción económica o la posibilidad de que el vehículo sea remitido al corralón, los estafadores lanzan ataques masivos esperando que un porcentaje de la población muerda el anzuelo.
El modus operandi es simple pero efectivo: envían un mensaje de texto (SMS) a números aleatorios, funcionando como un “último aviso” para que realicen el pago de inmediato para evitar recargos o acciones legales, suplantando la identidad de instituciones oficiales como:
- Gobierno de la Ciudad de México.
- Secretaría de Administración y Finanzas (SAF).
- Subsecretaría de Control de Tránsito.
Los peligros van más allá de un pago fraudulento:
- Vaciado de cuentas: Al tener los datos de tu tarjeta y el código de seguridad (CVV), pueden realizar compras o transferencias.
- Robo de identidad: Los formularios suelen pedir nombre completo, teléfono y dirección, información que se vende en el mercado negro.
- Instalación de Malware: En algunos casos, el enlace puede descargar software malicioso en tu celular para espiar tus contraseñas de aplicaciones bancarias.
La ciberdelincuencia en la Ciudad de México está evolucionando para ser más directa y agresiva. La prevención es la mejor herramienta: antes de dar clic por impulso, respira, analiza el remitente y verifica la información en los canales institucionales.
Recuerda que el Gobierno de la CDMX no utiliza la vía SMS como método de cobranza inmediata y si recibes uno de estos mensajes, bloquéalo y repórtalo a la Policía Cibernética al teléfono 55 5242 5100 ext. 5086.


















