La estrella australiana Kylie Minogue asegura que “nada es comparable” a estar en un escenario (y en México lo sabemos muy bien), pero admite que también le gustó convertirse en una magnate internacional del vino en menos de seis años, con 25 millones de botellas vendidas.
La cantante y actriz australiana Kylie Minogue lanzó su propia marca de vino en 2020, bautizada “Kylie”, en colaboración con Paul Schaafsma, experto en producción vinícola para famosos, empezando por un simple rosado.
Desde entonces, la estrella internacional ha vendido unos 25 millones de botellas, reconocibles por su etiqueta rosa con su nombre y con un precios de gama media, en 28 países. El Reino Unido, Australia y Estados Unidos son sus mayores mercados.
“Nada es comparable al escenario”, responde la cantante de 57 años a AFP, en el salón profesional Wine Paris, a la pregunta de si su aventura en el mundo del vino rivaliza con el entusiasmo de cantar en vivo. “Pero hay paralelismos claros”, agrega.
En el Reino Unido, varios estudios muestran que su rosado, su prosecco y su espumoso sin alcohol figuran entre los más vendidos de sus categorías, lo que genera ingresos importantes para una artista que sigue de gira y grabando discos.























