En un esfuerzo por transformar de fondo el sistema de transporte público concesionado, las autoridades de la Ciudad de México (CDMX) anunciaron el fortalecimiento del programa de chatarrización de unidades obsoletas, con una inversión de 535 millones de pesos para el ejercicio fiscal de 2026.
Dichos recursos están dirigidos a la chatarrización y adquisición de vehículos nuevos que operen, preferentemente, bajo esquemas de electromovilidad. El plan del Gobierno de la CDMX establece como meta que para el año 2030 no deberá circular ningún microbús que haya superado su vida útil en las calles de la capital.
Para cumplir con los objetivos trazados, se estima la sustitución de entre 500 y 600 unidades anualmente, y se confirmó que en 2026 se han procesado 220 unidades para chatarrización, sumadas a 119 vehículos que fueron retirados voluntariamente, logrando que 339 unidades de alto impacto ambiental salgan de circulación de forma inmediata.
Uno de los pilares de este anuncio es el incremento sustancial en los incentivos económicos para los concesionarios. Actualmente, el apoyo promedio por unidad destinada a chatarrización es de 450 mil pesos.
Sin embargo, en un movimiento para incentivar tecnologías limpias, el Gobierno capitalino confirmó que aquellos transportistas que opten por unidades eléctricas recibirán un bono de 900 mil pesos.
Además, mediante esquemas de financiamiento complementario con organismos internacionales, los apoyos totales podrían alcanzar hasta un millón 800 mil pesos por unidad. Este esfuerzo financiero busca asegurar que la transición hacia una ciudad sustentable no se detenga y que el costo de la tecnología no sea una barrera para los trabajadores del sector.
Por su parte, la Secretaría de Movilidad detalló que este reordenamiento impactará directamente en rutas clave. En la Ruta 1, se retirarán unidades que operaban en corredores como Eduardo Molina y Oceanía; mientras que en la Ruta 22, se chatarrizaran 87 vehículos que cubrían trayectos desde el Bordo de Xochiaca hasta el Centro Histórico.
Finalmente, las autoridades locales aclararon que el programa no solo se limita a la renovación de fierros, sino que incluye una dimensión social: la capacitación de 97 mujeres concesionarias a través de una escuela de conductores.
Esta iniciativa busca profesionalizar el servicio y garantizar que la Ciudad de México cuente con un transporte digno, seguro y eficiente, especialmente de cara a eventos de talla internacional como el Mundial de 2026.























