Dos centros de datos de Amazon en Emiratos Árabes Unidos fueron “directamente golpeados” por drones y una instalación en Baréin resultó dañada por “un ataque con drones en las inmediaciones”, declaró la filial cloud Amazon Web Services (AWS) en un comunicado.
No se pudo determinar de inmediato si estas instalaciones de Amazon fueron atacadas deliberadamente o no, pero estos incidentes demuestran que estos edificios llenos de costosos y valiosos equipos informáticos son frágiles y pueden representar un objetivo bélico.
Los centros de datos “son activos absolutamente críticos, porque allí es donde se almacenan todas nuestras aplicaciones y nuestros datos”, explica Jonathan Hjembo, de la empresa de datos Telegeography.
En caso de guerra, estas infraestructuras pueden convertirse en puntos sensibles que un enemigo querría destruir. Aunque disponen sistemas de alimentación eléctrica de emergencia y de fuertes dispositivos de seguridad física como controles de acceso biométricos, agentes de seguridad y perímetros reforzados, “cuando se trata del peligro de misiles, hay cosas que las empresas no pueden gestionar”, explica Hjembo.
El analista Rene Buest de la empresa Gartner considera poco probable que el centro de Amazon fuese atacado deliberadamente, dado que el edificio es discreto y no identificable desde el exterior.
Sin embargo, “en el futuro podrían convertirse en objetivos”, especialmente si ello permite perturbar las operaciones de recopilación de información o el funcionamiento de los sistemas de inteligencia artificial (IA) adversarios.























