Lima. Los ministros peruanos de Relaciones Exteriores, Hugo de Zela, y de Defensa, Carlos Díaz, renunciaron a sus cargos tras la decisión del presidente de facto, José María Balcázar, de aplazar la compra de una flota de aviones de combate F-16 por hasta unos 3 mil 500 millones de dólares.
Balcázar, cuya gestión culmina a fines de julio, anunció hace unos días su decisión de postergar la firma de un acuerdo de compra de aviones con la empresa estadunidense Lockheed Martin hasta que asuma el próximo gobierno.
“En la fecha se ha adoptado una decisión de carácter estratégico en materia de seguridad nacional respecto de la cual mantengo una discrepancia sustantiva, particularmente por sus implicancias respecto del proceso de contratación destinado a la adquisición de aeronaves cazas para la defensa nacional”, argumentó Díaz en su la carta de renuncia, a la que tuvo acceso Reuters.
Hugo de Zela declaró por su parte que también renunció de “forma irrevocable” al cargo por las diferencias con el presidente Balcázar sobre el proceso de compra de aviones.
Perú ha pasado años negociando para modernizar su envejecida flota de cazas de Mirage 2000 y MiG-29 adquiridos en las décadas de 1980 y 1990. El plan consideraba en una primera etapa la compra de 12 aviones y en una segunda llegar a 24 naves.





















