La diputada Laura Alejandra Álvarez Soto, del grupo parlamentario del PAN, planteó la prohibición de las cirugías estéticas en personas menores de edad y, al mismo tiempo, dotar a las autoridades sanitarias de facultades específicas para supervisar, regular y sancionar este tipo de prácticas cuando no exista justificación médica.
Con esta reforma se busca adicionar un artículo 66 Bis a la Ley de Salud capitalina para establecer límites claros a los procedimientos con fines exclusivamente estéticos.
El proyecto establece que sólo podrán realizarse intervenciones quirúrgicas en menores cuando exista una indicación médica comprobable, como malformaciones congénitas, secuelas de accidentes o afectaciones funcionales, excluyendo procedimientos motivados por razones estéticas o cosméticas.
Para hacer operativa la medida, la iniciativa plantea que las autoridades de salud cuenten con herramientas concretas de control, entre ellas la verificación de clínicas, consultorios y establecimientos donde se practiquen estos procedimientos, así como la supervisión del cumplimiento de los criterios médicos que justifiquen cada intervención.
Además, se contempla la posibilidad de imponer sanciones a quienes realicen cirugías estéticas en menores fuera de los supuestos permitidos, lo que incluiría responsabilidades administrativas para los profesionales de la salud y los establecimientos involucrados.
El planteamiento también apunta a reforzar los procesos de evaluación médica y psicológica en los casos excepcionales en los que sí se autorice intervenciones, con el fin de garantizar que respondan a una necesidad clínica y no a presiones externas o estándares estéticos.
La iniciativa parte de la ausencia de una regulación específica en la legislación local que delimite este tipo de procedimientos, lo que, según el documento, permite que se realicen sin un marco claro de supervisión.
Con esta reforma, se busca que la Secretaría de Salud de la Ciudad de México tenga un papel más activo en la vigilancia de la práctica de la medicina estética, particularmente en lo que respecta a la protección de niñas, niños y adolescentes.
El proyecto fue turnado a la Comisión de Salud para su análisis y eventual dictaminación, donde se evaluará el alcance de las medidas propuestas y su compatibilidad con el marco jurídico vigente.
De acuerdo con la legisladora, la discusión de esta iniciativa abre un debate sobre la regulación de la medicina estética, los derechos de las personas menores de edad y la responsabilidad del Estado en la protección de su integridad física y emocional.























