Luego de permanecer tres días internado, tras la caída que sufrió de un tercer piso, José Ángel Bichir es dado de alta y, en compañía de su padre, Odiseo, el actor fue trasladado en un vehículo fuera del hospital.
Con un inmovilizador ortopédico para el tobillo, un cabestrillo y un cubrebocas que cubría la mitad de su rostro, el joven actor fue captado en su salida del Hospital Rubén Leñero, donde fue atendido, por el accidente que sufrió el pasado viernes, 13 de marzo.
Fue su padre, el también actor, Odiseo Bichir, quien acompañó a José Ángel, asistiéndole, con ayuda de un civil para que se trasladara de la silla de ruedas en la que era transportado al automóvil en el que dejaron las instalaciones del centro médico.
Al salir del hospital y agradecer a algunos de los trabajadores, Odiseo se dirigió a la prensa, que se concentraba en las instalaciones, para desearles una buena tarde.
Hermético, el actor respondió afirmativamente, cuando un reportero lo cuestionó si seguiría con terapias, para rehabilitarse, desde casa.
A lo lejos, se puede escuchar a su madre, doña Patricia Pascual, acercarse a los medios, para solicitarle que no sigan interrogando al actor.
“Ventaneando”, por su parte, consiguió algunas declaraciones del actor, quien afirma que sigue muy afectado física y anímicamente por los hechos, pues aún no cae bien en la cuenta de los hechos que tuvieron lugar el día del incidente.
“Estoy todavía muy mareado, muy somnoliente y todavía no estoy muy consciente, pero les agradezco mucho estar presentes. Les agradezco mucho la atención y la preocupación (…) por este suceso tan desagradable y tan molesto para mí y para mi familia”, indicó.























